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domingo 7 de marzo de 2010

Federico Farrington: Sobre pieles





El rapto de artemisa


Cuando se para frente a la tela, Federico Farrington no le teme al color. Mucho menos a las tendencias estilísticas actuales. No vacila en manejar una paleta de acrílicos brillantes ni en su acercamiento a las escuelas del surrealismo, la neofiguración y la transvanguardia.

Tras una carrera en el diseño y su vínculo a la pintura, es en su etapa madura cuando el artista decide completar un grado en pintura en la Escuela de Artes Plásticas (EAP) en el Viejo San Juan. De esto hace unos dos años, y sostiene que le ha permitido tener un acercamiento y entendimiento con los hacedores más jóvenes del arte, así como el respeto recíproco a sus respectivas propuestas.

Es en la EAP donde depura su práctica y se pone en contacto con otros medios contemporáneos, aunque prefiere seguir por ahora en la pintura.

En su encuentro con El Naufragio de las Palabras en su taller, reconoce que en el arte ¨prácticamente ya todo está hecho y por eso tengo la necesidad de hacer una pintura replanteada, que tiene que ser más fuerte, más contundente¨. Asegura que le ocupa el proceso de cuestionarse la pintura sin emigrar del medio.

¨Yo defino el arte como un proceso de transformación, primero a ti como artista y luego la posibilidad de transformar a otros con lo que les presenta¨, manifiesta Farrington. ¨Me afecta cualquier cosa que sea un atentado contra la libertad, que venga como una agenda o a manipular. Me busco mucho en lo que nos conviene a nivel espiritual. Lo que planteo es el no saber¨.

El artista elabora personajes frontales -para hacerlos más persuasivos- que se van transformando ante nuestros ojos y nos dejan con la idea de rebuscar sobre pieles. Construye personajes donde cada color es una nueva epidermis que brota una y otra vez sin revelarse por completo.

Es ahí donde entran en juego lo misterioso e indescifrable de sus hombres y mujeres que muchas veces son los que nos miran primeros para recordarnos que los intrusos somos nosotros, mientras continuan con su transformación. No sonrien, simplemente están ahí.

Las pieles les sirven las más de las veces de antifaz y la sexualidad casi siempre los rondan. Ya sea cuando estos personajes nos muestran su genitalia, o encontramos el referente en narices fálicas o bocas casi vaginas, y en pechos-pecherines desbordados.

Explica que siempre descompone la figura con un interés deliberado y controlado. Y destaca la importancia de los ojos ¨porque esa es la salida o entrada al interior, y trabajo con lo que hay detras de esa mirada, lo que está oculto, porque es ahí donde está el misterio¨.

Cuando trabaja, Farrignton dice que intenta buscar ¨un punto medio entre la razón y la intuición¨, pero establece que son pinturas bien pensadas sin espacio para accidentes.

Eso no quiere decir que se ciñe en exclusivo a un boceto, ya que no deja que este lo guíe hasta el final ¨porque un boceto te puede perjudicar una pieza¨.

¨Soy muy perfeccionista y si veo que el particular está afectando la totalidad de una obra yo lo cambio aunque no esté el boceto¨, añade.

El artista, quien prefiere no firmar sus obras, se prepara para tener su primera exposición en solitario este año, con piezas en mediano formato. Realizará principalmente rostros, a diferencia de piezas anteriores que abordan personajes de cuerpo entero y con una narración visual con más elementos.

En adelante, confiesa que continuará esa búsqueda de cuerpos mutantes que nos van revelando quien sabe si lo mejor o peor de cada uno, quien sabe si se refiere a sus propios personajes únicamente, quien sabe si nos encontramos también ahí.

viernes 20 de noviembre de 2009

Desde la diáspora: OSVALDO BUDET




En la óptica de Budet

BERLIN, Alemania - Entre el antes y el después, justo en ese instante que relata una parte de la historia -o igual la encubre, o la transforma- es cuando el artista Osvaldo Budet se detiene para contarnos su relato. Es a mitad de camino que nos llama la atención, siempre de frente, husmeando, intentando llegar al lugar de los hechos cual paparazzi que busca la primicia.

Budet se codea con los que hacen historia, los aborda, los abraza, los entrevista, los acompaña en el camino y luego comparte la experiencia. Hace las veces de ciudadano curioso, pero las más de periodista incisivo siempre dispuesto a llegar hasta donde sea necesario.

¨Lo más que me interesa es que mi pieza sea un foro para hablar de lo que la gente no quiere hablar. No sé cómo la gente lo lee¨, contesta Budet, a las preguntas sobre qué pretende conseguir con sus obras y si percibe que el espectador logra captar su propósito.

El artista, que estudió pintura en la Escuela de Artes Plásticas de San Juan -donde se graduó en 2004- y luego hizo un máster en pintura en Maryland Institute College of Art (MICA), recibió a El Naufragio de las Palabras en su apartamento estudio en Berlín, en donde se ha instalado hace siete meses en busca de nuevas oportunidades en el complejo mundo del arte.

La ciudad de Berlín, uno de los centros vibrantes del arte contemporáneo en Europa, no ha estado ajena al golpe de la crisis económica mundial, pero todavía mantiene la actividad  necesaria que atrae a artistas de diversos países -como Budet- dispuestos a forjar sus carreras. Muchas galerías han cerrado, pero muchas también mantienen su presencia. Él anda en busca de una.

Budet se ha destacado con sus pinturas figurativas en blanco y negro, y sus fotografías -principalmente en blanco y negro- que evocan documentales fílmicos, medio que cuestiona y reinterpreta para confrontar al espectador con ¨realidades¨  o ¨mentiras¨, o con lo que de ordinario no está dispuesto a ver.

Su aficción por los documentales lo ha llevado a poseer una colección extensa y a explorar desde su contenido hasta los materiales utilizados en el producto final. Por eso, no es extraño encontrar en cada pieza las referencias continuas a esos materiales, y al formato del medio, obras a las que además les agrega textos a modo de subtítulos.

¨Mi acercamiento al documental lo hago como artista, pero cumple con el formato de documental.

El documental plantea la realidad pero yo veo que no plantea la realidad, sino que parte de esta. Cuando trabajo una imagen no me importa que sea verídica, sino usar la historia para contar una historia¨, explica Budet, quien empezó con una cámara de vídeo a documentar marchas en contra de la Guerra a partir de 2006, mientras realizaba la maestría.

Una de sus piezas más conocidas es una fotografía que capta la visita de Barack Obama a Puerto Rico durante su campaña electoral, rumbo a la presidencia de Estados Unidos. En esta se observa a un Obama sonriente en medio de la multitud que le sigue, mientras un joven con grandes anteojos se agacha y lo abraza por la cintura.

A simple vista resulta una imagen simpática, hasta que se la ve con detenimiento. Es el retrato de la colonia en todo su esplendor de pleitesías, de loas al Americano que traerá el bienestar con ayudas de mantengo al pueblo que le recoge fondos para costear su campaña. El joven que abraza a Obama simboliza al colonizado agradecido de su condición, y que luego se irá a celebrar por haber tocado al colono, que aunque ni squiera lo mira, al menos sonrie, y eso le basta para sentir que lo acepta.

En esta pieza Budet encarna al personaje del colonizado. Es este un elemento distintivo en la obra del artista, ya que se inserta en las escenas de sus cuadros o fotografías, como un personaje más, por eso es paparazzi, es periodista, es espectador. Ocupa tantos otros personajes que aparecen una y otra vez junto a Fidel Castro, al lado de Hugo Chávez, en un buque de Guerra, en carrera para escapar de los ataques en Vietnam, y así en tantas otras historias.

¨Cuando llegué a la maestría de pintura lo hice sin querer pintar y empece a cuestionar la pintura, aunque le tengo mucho respeto, y empecé a trabajar el documental y la fotografía. Un día me di cuenta que no exploraba mi humor y es así que empiezo a insertarme -como personaje- en mi trabajo, sea pintura o fotografía¨, explica.

Asegura que en un principio no fue cómodo ¨trabajar con mi persona¨, porque además de exponerse ante el espectador, la preparación que eso requiere le toma más tiempo, toda vez que realiza sesiones fotográficas con las poses en las que desea aparecer y de ahí parte a elaborar los bocetos en computadora. ¨Yo me retrato con la sicología de cómo veo al puertorriqueño. Trabajo con mis complejos¨.

Cuando hace pintura prefiere trabajarla sobre panel, y lo hace con un enfoque bien pensado sin espacio para accidentes. Se acerca al medio con elementos del documental y recrea el pietaje en cada escena. Por eso presenta una imagen centralizda y los bordes superiores e inferiores siempre son negros, trabajados con óxido de hierro.

Budet, a quien su profesor José Lerma le inculcó el valor de la pintura, también entrelaza las referencias a otros pintores, ya sea al incorporar imágenes o personajes apropiados o mediante el uso de materiales empleados por otros pintores en el pasado. Son claras las referencias a obras de Goya, al nitrato de plata empleado por Pollock, al ¨diamond dust¨ usado por Warhol, y así se pueden añadir otros ejemplos.

Su trabajo, tal y como acepta, ¨siempre es político¨. En el demuestra sus amplias capacidades como dibujante y pintor, en particular al lograr expresiones y gestos creíbles, y ambientes igualmente reveladores. Trazo limpio y cuidadoso. Sólido contenido.

El tema de los documentales lo aborda desde hace casi tres años y asegura que desea llevarlo a otro nivel, porque necesita sentirse incómodo para poder trabajar. ¨Hay ciertos aspectos de mi obra que quiero darles un ´twist´ y estoy en un momento de investigación. Yo sólo hago cosas que me hacen sentir incómodo y ya me siento cómodo con la fotografía. En este momento dejé de hacer fotografías y estoy pintando¨.

¨Cuando el artista en general está en una posición de incomodidad el proceso creativo rinde mejor su resultado y no sé realmente porque ocurre así¨, agrega.

Al presente, trabaja en una serie -algo que no suele hacer-, esta vez sobre la Guerra Civil Española. Con este trabajo espera poder realizar una exposición en Berlín el próximo año. ¨Quiero trabajar más series y explorar el tema, la investigación es la parte que más disfruto¨, asegura Budet, quien es representado en Puerto Rico por Walter Otero Gallery.

En la Isla, el artista colaboró con proyectos de corte social con José Jorge Díaz en la comunidad de Caimito, y con Mary Ann Hopgood en el denominado Museo del Barrio de Santurce, un proyecto que se oponía a la expropiación de casas de los residentes humildes aledaños al Museo de Arte de Puerto Rico, para dar paso a desarrollos de viviendas de alto costo.

Por lo pronto, Budet se muestra satisfecho con su estadía en Berlín y enfocado en lo que tiene que hacer. Añora el calor de su Isla, pero no le incomodan las bajas temperaturas. Nos ha recibido descalzo e igualmente se despide.

martes 10 de noviembre de 2009

José Luis Vargas y el memorial de los mitos


Todo cuento pertenece a un paisaje y el que nos ha narrado a través de la pintura el artista José Luis Vargas, se sitúa en muchos escenarios.  Aunque el fondo de sus enormes telas esté inspirado en horizontes isleños, en la campiña francesa, en los grises londinenses o en el tumulto niuyorquino, la imaginería creada nos remite siempre al terruño caribeño.

Consiste de una referencia a los elementos fantásticos -reales e irreales- de su niñez y adolescencia de los ´70, cuando la prensa amarillista daba cuenta de vampiros al acecho, de objetos voladores en busca de nativos y de enigmáticas figuras delictivas como Toño Bicicleta -mito para unos y verdugo para otros-. Garadiábolos, cuerpos amórfos, mitad gente, la otra mitad cualquier cosa, gente bestia, bestias bestias, y mensajes escritos a modo de avisos y de leyenda, se suman entre los elementos empleados con frecuencia.

Obra compleja que para nada combina con sofás ni futones, pero lista para desatar interpretaciones y conjeturas, obra obra.

Aunque subyace una carga nacional, Vargas se aparta del nacionalismo de culto y banderil, le da la vuelta, y se coloca arriba. Al igual que sus personajes flota y nos convida desde lo alto a otra mirada. El ojo a esa distancia abarca más, parece decirnos. El nacionalismo trazado es otro, el de experiencias locales, el de la memoria de pérdida y recate en el reloj biológico, el desprendimiento de la familia, y el nacionalismo enfrentado en la diáspora. Sin machete ni puño.

El artista reconoce la continua carga metafórica de su trabajo, donde la muerte y la vida se disputan el espacio sin vacilaciones, donde ninguno nunca gana. Es como morir y nacer, y viceversa, ad infinitum. Irónico y amargo, oscuro y ¨sonoro¨, sorpresa y genialidad.

Con Vargas ha conversado El Naufragio de las Palabras, de pie y sentados, moviendo cantidad de lienzos que el artista conserva en su taller ubicado en un campo de Carolina.

Se formó en el epicentro del post modenismo del Nueva York de mediado de los ´80, y en la experimentación contemporánea del Londres de los ´90. Así ha recorrido lugares por el mundo, que de alguna manera influencian su trabajo, a partir de las temáticas que le ocupan.

La referencia a la historia del arte está clara en el trabajo del artista. Desde el inicio, con sus animales que nos recuerdan a las rupestres figuras cuadrúpedas en las cuevas de Altamira, los rostros expresionistas -muchas veces sin cuerpo-, la informalidad de Tápies. El surrealismo, el trazo gestual y torpe de los abstracionistas en Nueva York, la neofiguración. Obra obra.

Vargas, cuyas creaciones estuvieron casi ausentes del ojo local mientras vivió en Europa, hace un par de años que trabaja con Iniciativa Comunitaria. Allí, coordina el Proyecto de Arte y Comunicación, dirigido a la población de pacientes adictos a drogas y deambulantes. Mediante el arte enfrenta a los pacientes con su valía y les ofrece otra perspectiva de la vida.

Esa experiencia también ha enriquecido su trabajo plástico, y al presente realiza una serie basada en las frases utilizadas por las personas confinadas en instituciones calcelarias. ¨Es sobre cómo esa cultura se transmite a la cultura popular una vez salen de las prisiones y tratan de integrase a la sociedad¨, explica.

Una de esas piezas es ¨Muerte al chota¨, un gran lienzo negro con una cabeza que flota en el agua, mientras un cielo de letras chorreadas proyecta la frase que le da título.

De su obra comenta que ¨es estar en un área de reto y complicación, por eso no lo doy todo para que la gente pueda llegar a comprenderla poco a poco¨.

Cuando realiza una pintura parte de una idea, pero en el trayecto hay mucha experimentación. Y en cuanto a las frases o mensajes que suele escribir, menciona que unas veces es lo primero que surge y en otras ocaciones es como el acento olvidado al final de la oración. ¨La obra me tiene que hacer reir aunque sea muy oscura. Que pueda moverse entre el drama y el humor, eso es lo que busco¨, añade Vargas.  

Asegura desconocer cómo los espectadores procesan sus pinturas, pero en términos generales opina que ¨hay muchas personas que no aceptan la complejidad en el arte¨.

¨El arte en Puerto Rico se ha quedado para muchas personas en el flamboyán, en el arte nacionalista, que tienen su lugar, pero el mundo ha cambiado. A veces hay mucha resistencia en poder indagar en esas referencias frescas en la obra de otros artistas¨, expresa Vargas y añade que ¨el buen arte lleva a la reflexión y a ver qué capacidad tenemos nosotros para reflexionar¨.

Por eso, se cuestiona hasta cuándo el arte va a estar reaccionando a los mercados ¨y si nos va a llevar a un tipo de introspección¨.

En este momento sostiene que no es una prioridad la venta de su obra y, en cambio, pretende desarrollar un espacio para presentar su trabajo y desarrollar proyectos. ¿Cuándo ocurrirá eso? Aún no lo sabe. Tampoco lo fuerza. Llegará.

jueves 25 de junio de 2009

Perfil: Radamés Figueroa


Radamés ¨Juni¨ Figueroa: de lo informal a lo formal
Al fondo, en la última mesa de la esquina en La Sombrilla Rosa, exactamente frente a un mural grafitero de Sofia Maldonado, está sentado Radamés ¨Juni¨ Figueroa. El joven artista frecuenta este bar sanjuanero de ensordecedora música, donde se siente cómodo para hablar de su trabajo.
Los contrastes marcan su personalidad y su obra. De aspecto relajado e informal, por momentos se mueve al ritmo de la música punk-rock y tan pronto escucha a su interlocutor se detiene. Esta es la cita para indagar en la expresión de su trabajo, que en apariencia parece simple.
Mientras otros artistas de su generación le dan la espalda a la pintura y le apuestan a medios en boga como el vídeo y la fotografía digital, Figueroa, quien estudió pintura en la Escuela de Artes Plásticas de San Juan, no deja de presentar una obra contemporánea pero siempre con el referente al formalismo de este medio.
El diálogo con la pintura tiene un sitial importante en su trabajo y aunque utiliza con frecuencia los ¨ready made¨, estos le sirven de pretexto para regresar a los pigmentos sobre la tela. Tales objetos manipulados y recontextualizados son motivos de otros cuadros o como acompañantes-extremidades de algunas piezas.
Ese es el caso del ¨Espanta polvo¨, una obra de gran formato que muestra a un hombre con capa, y que fuera presentada recientemente en Galería 356. El individuo -inspirado en sí- lleva una camiseta con la imagen de una calavera, unos calzoncillos floreados y unas medias, que esta vez son reales, las cuales comienzan en el cuadro y terminan en el suelo. La capa alude al periodo clásico, cuando los caballeros las cargaban como parte de su atuendo, pero llevan púas de metal.
Sobre esto, Figueroa -natural de Bayamón- explica que su trabajo muestra un constante referente a la historia a través de objetos o símbolos, con un lenguaje irónico y buslesco, pero enmarcado en la contemporaneidad y las sub culturas. Igual ocurre con la pieza que le mereció el primer premio del Certamen Joven de Oriental 2009, donde presentó la pintura de un índigena que lleva zapatillas de correr.
Aunque utiliza variados medios, siempre prevalece la pintura. ¨Es un reto mantenerse pintando en una época en que le tecnología domina todo. No debería morir la pintura¨, destaca el artista, quien ha logrado presentar su trabajo en y fuera de Puerto Rico, y forma parte de la cooperativa de artistas del curador Pablo León de la Barra, que lleva proyectos en diferentes partes del mundo.
En términos generales su obra nace de la calle, de sus continuas caminatas o visitas a sus amigos, principalmente músicos de bandas alternativas que van de parada en parada por todas partes. En ese sentido admite la influencia del artista belga Francis Alys, quien ha desarrollado una obra a partir de sus experiencias de caminante por diversas ciudades.
Hace algún tiempo Figueroa comenzó a utilizar en instalaciones y pinturas calzado deportivo (tenis) que presenta como tiestos con plantas sembradas. Dice que esto también es el producto de sus caminatas, al ver que la personas utilizan cualquier objeto para improvisar envases de siembra o cambiarles su función original para cubrir una necesidad inmediata.

¨Siempre está la estética que se nota viene de la misma idea, una estética simple. Yo como artista no puedo pensar en obras de arte que resulten caras y trato de bregar con lo que me es accesible y luego lo combino con la historia del arte¨, explica.
Comenta que al ver su obra, las personas ¨se divierten y se rien, le encuentran esa parte irónica¨ o se identifican, como ocurrió durante la pasada feria de arte Circa Puerto Rico 2009, donde presentó ¨Fuente¨, una instalación cuyo nombre hace referencia a ¨Fountain¨ de Duchamp. Su fuente tropical con licor tenía insertado un coco en el medio desde donde brotaba la bebida.
Trabajos anteriores de Figueroa incluyen unos murales pintados sobre techos de casas en el sector La Perla en el Viejo San Juan, los cuales pueden apreciarse desde las calle altas. Allí pintó dos murales con motivo de piel de animales, un proyecto que espera sea continuado por otros artistas con sus diversos lenguajes.

Entre sus planes están realizar trabajos que incluyan la música de una manera más concreta y no como referente a través de símbolos como lo ha hecho hasta ahora.
¨Me interesa continuar trabajando en mis ideas y organizar proyectos, mezclar la música, la ropa y todo con una estética de la subcultura punk¨, indica el artista, quien ha diseñado camisetas que han sido utilizadas por amigos músicos para sus presentaciones.
Se confiesa admirador de Duchamp, de su amigo José Lerma -quien se abre paso en el mundo del arte fuera de la Isla- y del arte que se hace en Latinoamérica. Pero sobre todo, de Alys.
Y aunque sigue la cultura punk, se siente influenciado por los situacionistas (aunque su trabajo no necesariamente resulta político) y admira el graffiti, regresa a lo formal y se muestra conservador. Rechaza que exista cabida para todas las manifestaciones en lo espaciones tradicionales para el arte y por eso le desagrada que el graffiti se saque de su contexto de la calle y se coloque en galerías. ¨Soy bastante formal dentro de la estética callejera. Lo bonito del graffiti es el acto anárquico¨.
Figueroa describe el arte ¨como un estilo de vida, un vehículo que el ser humano puede utilizar para compartir ideas, muchas veces utópicas, a veces funcionan , otras no, y para dejar saber que existimos¨.

domingo 14 de junio de 2009

RESEÑA

De la infancia ¨y esas historias¨
Quién no ha escuchado la insípida frase: ¨El futuro es de los niños¨. ¿Y mientras tanto, qué? ¿O es que en lo que llega ese futuro, que no sabemos si es dentro de un minuto o al cabo de 100 años, no le queda más nada a los menores de edad que resignarse a la vulnerabilidad de la infancia sin voz ni voto?
Por esa línea nos lleva la artista Isabel Ramírez Pagán en su primera exposición individual en Galería 356, ¨Ingenuos faltos de saber¨, en donde nos presenta una variada muestra que incluye dibujo, pintura, instalación y objetos. La muestra inauguró el pasado 28 de mayo.
Ramírez Pagán, egresada de la Universidad de Puerto Rico, rescata personajes infantiles, principalmente niñas, y las coloca un pie al frente para que nos cuenten sus vivencias. Estos personajes no necesitan hablar, con sólo observar sus rostros y su lenguaje corporal empezamos el diálogo.
La artista, con su amplio dominio del dibujo reduce en un trazo limpio, sin adornos, la comunicación efectiva de sus ideas. Primero vemos en ¨De lo más inofensivo¨ a una niña absorta -se le ha ido el mundo- casi encarnando la figura del hijo del presidente John F. Kennedy, tal y como lo vimos en aquella fotografía durante los actos fúnebres tras el asesinato de su padre. De igual manera, la niña habita un espacio ajeno e incomprensible, que la lesiona, y su cuerpo la delata. Pero su intención no es ocultarlo, así es la ingenuidad.
Esta pieza consiste de un dibujo sobre papel de arroz recortado y adherido a un armazón de madera que cuelga del techo, técnica que la artista repite en otros piezas, aunque no necesarimente presente las demás colgando.
Muy cerca, una montaña de pedazos de madera del bosque ocultan el cuerpo de otra niña, esta vez sólo le vemos la cabellera. ¿Estará jugando a las escondidas? ¿O, es el cuerpo inerte tras la decisión funesta de un adulto quien no le reconoció voz ni voto, que entendió que el presente no es de los niños? Ramírez Pagán juega con la ironía y con su doble lectura nos propone relatos de fuerte contenido.
Sobresalen una serie en pequeño formato sobre madera cubierta de gesso con pequeños dibujos y maquillaje, titulada ¨De juegos y extravíos¨. Estos son niñas que pululan sin sentido en un lugar que no las acoje. La artista también presenta un montaje de pequeñas piezas en madera con dibujos de niñas, formando una caja rompecabezas, con esa sensación de encerramiento, o escondidas, o quien sabe.
Una pintura de gran formato muestra otro personaje femenino menor de edad -en óleo y resinas- en colores ocres que casi sugiere una plegaria, un pedido de ayuda.
En definitiva, Ramírez Pagán presenta una muestra pequeña pero contundente, de una belleza poética y una carga sicológica dolorosa.


Los ¨Ready, Ready Made¨ de Figueroa


Galería 356 presentó la misma noche un segundo ¨Mini-Solo Show¨, esta vez a cargo del artista Radamés ¨Juni¨ Figueroa, quien aborda el sarcasmo sin miramientos estéticos tradicionales y que ha llamado ¨Ready, Ready Made¨, con pinturas de mediano y gran formato e instalación.
Figueroa, quien estudió en la Escuela de Artes Plásticas, alude al ready made en su estado natural como objeto utilizado en sus piezas pinturas e instalaciones, o como objeto representado en sus pinturas. Incluso, se incluye como ¨ready made¨ representado en una de sus obras.
El artista propone un trabajo no siempre fácil de digerir -y en ocasiones se podría decir que hasta chocante-. Sólo precisa de torearlo un poco para entenderlo y percatarse de su intención. Nada es accidental.
Incorpora objetos a sus piezas proveyéndoles otra dimensión, y utiliza colores de marcados contrastes. Figueroa dialoga con lo cotidiano tal cual, por eso nos enseña la ropa tendida de una manera casi pública, distintivo de ciertos sectores en desventaja económica y social, y por eso el calzado básico -las tenis- siempre están presentes. Dicho calzado lo recontextualiza al mostrarlo como macetas para cultivar plantas en una de sus instalaciones. Y ¿qué nos dice? Que se puede germinal y crecer donde sea, que como indica el dicho popular: ¨de cualquier nube sale un chubasco¨.
Su trabajo, en parte, alude a la llamada ¨bad painting¨ de finales de los 70 en Nueva York, y que surge en contra del arte minimal y conceptual. Este tipo de pintura alude con frecuencia a las sub culturas y está en clara oposición al llamado ¨buen gusto¨.
Uno de sus propulsores fue el pintor y cineasta neoyorquino Julian Schnabel, quien realizo la película Basquiat.

viernes 12 de junio de 2009

Desde la Diáspora: Angel Otero


Angel Otero: Memoria, narración y concepto
Los artistas precisan de cierta sensibilidad para ver más allá de lo que el ojo común puede percibir. De esta manera un simple trazo puede convertirse en una experiencia cargada de significados, referentes históricos y enmarcada en un transfondo conceptual complejo que puede maravillar a muchos.
De ahí parte el acercamiento de Angel Otero con el arte, a quien el dibujo que realizara una vecina del popular personaje Hello Kitty, cuando él apenas tenía siete años, lo conmovió de tal manera y lo llevó poco a poco a convertirse en el artista plástico que es hoy, con una carrera que empieza a despegar con buen ritmo en Estados Unidos y otros países.
En agenda tiene importantes presentaciones y bajo el brazo carga la beca de $150,000 de la Leonore Annenberg in the Performing Arts Foundation Scholarship que recibió recientemente para continuar estudios postgraduados durante dos años.
Sobre su experiencia inicial con el arte, Otero le comenta a El Naufragio de las Palabras que ¨en aquel entonces nunca lo tomé como algo que se llamara ´arte´ sino un proceso con el que me obsesioné y que llevaba al más grande sentimiento de perfección. Algo tan mágico y poderoso que me parecía increíble… luego de dibujar ´Hello Kitty´ más de cientos de veces busqué nuevos retos y pasé a otras caricaturas, luego superhéroes, hasta llegar a dibujar a mi familia, mi hogar, etc…¨.
Hace poco más de un mes el artista de 27 años obtuvo una maestría en el Art Institute of Chicago, a donde se trasladó tras completar un bachiller en humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Aunque su familia lo instaba a estudiar arquitectura, a escondidas dirigió sus estudios hacia las artes plásticas con una concentración en pintura.
Es de los que piensa que no podría hacer otra cosa y dice que el arte ¨es el permiso de traer a la realidad lo irreal… tengo permiso a decir tanto y de tantas formas que se convierte en una obsesión que no te deja dormir… tu mente grita tanto arte que la única manera de callarle es haciendo las ideas que te dicta formalmente¨.
En cuanto a su trabajo, se confiesa tener un enfoque más personal que social, por eso ¨busco poder lograr esa satisfacción entre el resultado de la idea principal y el resultado final¨ de la pieza de arte.
¨Mi trabajo es muy personal, es una mezcla de memoria, narrativa y concepto, donde en todo momento lo que se está llevando a cabo es una confrontación entre yo y mis memorias… donde las mismas se alteran, realteran y re-re-alteran hasta llegar a un resultado sorpresa¨, destaca Otero, y añade que ¨hay mucho juego con el destino en el proceso, donde busco que visualmente los accidentes ocurridos en la obra sean expuestos formalmente como parte de esa confrontación¨.
Sin embargo, aclara que no busca crear algo ¨que sea tan personal que el espactador no pueda entrar sino algo personal que busca colocarse en algo universal donde exista un tipo de relación entre el espectador y la pieza. Antes de lograr algo con una estética de ´belleza´ busco situar un problema entre obra espectador y artista; creo que cuando se plantea la pregunta de quién está bien y quién está mal cuando se está frente a una obra es un resultado positivo de lo que el arte debe crear¨.



Para realizar sus piezas, Otero utiliza diversos materiales desde los tradicionales como el óleo, pero también experimenta con diversos tipos de pinturas, madera, telas, impresiones, porcelana, silicona, metales y papel, entre otros. ¨Todo pasa por un proceso de manipulación, y/o alteración hasta convertirlo en algo más mio. Estoy en este momento experimentando con el vídeo queriendo incorporar la plástica en proyecciones… literalmente¨.
Al pensar en la aceptación y el reconocimiento que está recibiendo su trabajo fuera de Puerto Rico, Otero reflexiona sobre sus aspiraciones y menciona que ¨me gusta ser ambicioso y ver cuánto puedo estirar mi mente e imaginación y me encanta tratar de romper con los esquemas de que alguna pieza que tenga en mi mente es imposible de recrear¨.
¨Quiero llegar lejos… bien lejos… literalmente y simbólicamente. Pero me funciona más pensar dónde estaba y caminar, caminar y caminar… no creo que quiera saber hasta dónde quiero llegar… Por ahora sólo quiero seguir caminando¨, manifiesta.
A la pregunta de cuáles son sus referentes en su trabajo, lo primero que dice es ¨mi abuela¨. De hecho, algunas de sus pinturas están basadas en las mesas hogareñas que preparaba su abuela con manteles bordados y flores, elementos muy presentes en sus piezas más recientes.
Justo ahí está el punto de encuentro de lo personal y la memoria rescatada en cada elemento presentado en sus obras. Son las flores abstractas, en ocasiones postimpresionistas, en un entorno a veces surrealista, -algunas realizadas con papel de aluminio- que dan muestras de que alguna vez tuvieron mejor vida. Son los pedazos de tela u otros materiales que incluso a veces se salen de la pieza y terminan en otro espacio. Por eso hay un juego de lo real con lo irreal en la obra de Otero, que se nos presenta como dos realidades sacadas de un mismo entorno pero cohabitando lugares distintos a la vez. Algunas de sus piezas discurren entre la pintura y la instalación. La fuerza de las profundidades, el color y las texturas crean imágenes difíciles de pasar por alto.
Aunque menciona como referente principal a su abuela, no podemos dejar de pensar en algunas de las flores de Van Gogh. Y como le escribiera este a su hermano Théo cuando concluyó sus serie de girasoles: "Verás que estas telas entran por los ojos. Pero te aconsejaría que las guardaras para ti (...). Es esa clase de pintura de aspecto un poco cambiante, que se va enriqueciendo cuanto más la miras". Igual ocurre con las piezas de Otero, aunque en un contexto contemporáneo.

Al presente, el joven artista trabaja en diferentes proyectos entre lo bidimensional y tridimensional. ¨Así como trabajo en alguna pintura gigante a la vez estoy moldeando una porcelana que va adjunta a alguna silla que va en la pared y que se extiende por el piso o el techo¨, explica entre risas.
Mientras tanto se prepara para su primera presentación en solitario en la feria de Art Basel en Miami con la galería Kavi Gupta en diciembre próximo. ¨Quiero buscar las críticas de los críticos y la reacción del mundo del arte hacia lo que yo hago. Creo que será bien importante para mi¨, explica. Actualmente participa en una colectiva en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y proximamente participará en otra en Islas Canarias.
Participó en la pasada edición de la feria de arte ARCO en Madrid, donde todas sus piezas se vendieron el primer día, e igual ocurrió durante la reciente feria CIRCA en Puerto Rico.
Otero confía en su trabajo aunque reconoce que el arte contemporáneo ¨es muy abarcador y es muy competitivo¨. ¨Los tiempos cambian y el ser humano por naturaleza busca cada día cuál será su nueva experiencia. Y el arte busca eso cada día, qué nueva experiencia recrearle al mundo, qué el mundo necesita hoy de nosotros... tratando siempre de que sea una con el fin de hacer un mundo mejor… supongo¨.
Ya con algunos años establecido en Chicago y próximamente podría dirigirse a Nueva York, opina que en Puerto Rico hay mucho talento pero falta reenfoque. ¨Creo que el factor de que muchas de las instituciones tengan un carácter conservador crea en muchos jóvenes no conocer las posibilidades que tienen para ejercer su práctica… las mentes se quedan un poco cerradas, hay que viajar, leer mucho, buscar, leer y preguntarse¨.
¨Cuando trabajen no busquen estar en esa zona cómoda o segura… sino busca tu zona incómoda y confróntala y el resultado será de mucho más provecho. Hay que leer mucho de arte, los artistas vivos y muertos, del arte de antes pero más aún del de ahora… hay mucho pasando allá afuera y hay que saber antes de salir¨.

viernes 1 de mayo de 2009

DESDE LA DIÁSPORA - JOSÉ LERMA

Mientras camina hacia su casa en Chicago, José Lerma recoge fango de Grant Park para pintar flores y retratos sobre pedazos de cartón. No siempre utiliza materiales efímeros y sin aparente valor, muy propios del arte povera, pero en esas se encuentra experimentando.
¨Veremos cómo me queda el asunto¨, expresa Lerma, un joven profesor de arte en School of Art Institute of Chicago, quien tiene una cargada agenda de exposiciones en diferentes partes del mundo.


Nacido en Sevilla, España, de madre sevillana y padre puertorriqueño, Lerma creció entre Bayamón y Dorado hasta que emigró a Estados Unidos para estudiar más de una carrera profesional, bastante distante de las artes. Estudió Ciencias Políticas en Tulane University y luego Derecho en University of Wisconsin Law School. Cuenta que posteriormente realizó otros dos grados de maestría en artes -pintura y escultura- y filosofía.
Es parte de un creciente grupo de artistas que ven despegar sus carreras fuera de la Isla y que van ganando reconocimiento al margen de las etiquetas culturales y de procedencia.
¨En septiembre tengo una exposición individual en Berlin en Galerie Loock. En el 2009 tengo individuales con Andrea Rosen Gallery en Nueva York, en mayo con Galería Marta Cervera en Madrid y en 2010 con Galerie Xavier Hufkens en Bélgica. En cuanto a colectivas voy a tener algo pequeño en un show curado por Scott y Tyson Reeder en el Kunstverein en Colonge. Estoy en un show de artistas emergentes españoles, que va a Toronto. El mes entrante (mayo) tengo algo en Chicago y las ferias¨, relata Lerma sobre su abultado itinerario de exposiciones, en conversación con El Naufragio de las Palabras.
Lerma posee un trabajo plástico variado que incluye principalmente la pintura como su medio predilecto, pero trabaja también instalaciones, objetos escultóricos y la fotografía, entre otros.
Se distinguen sus rostros de colores pasteles donde sobresale el empaste de coloridas manchas sobreimpuestas que ocultan -¿o develan?- las facciones, los ojos, la boca y la nariz de sus personajes. A veces les agrega texto. Su trabajo es abstracto, y aunque por momentos nos pueda parecer muy gestual, de inmediato resulta perceptible la mano pensada del artista.
Igual sobresale en su trabajo un interés particular por la flora, cuyas pinturas de flores cada vez resultan más orgánicas, sobre todo ahora que experimenta con el fango.


El pasado año una de sus piezas estuvo expuesta en la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce, como parte de la muestra ¨En sus marcas…¨, curada por Rebeca Noriega. Y recientemente participó de un colectivo de obras en papel, en la Galería Candela en el Viejo San Juan, curado por Glorimarta Linares.
Su trabajo ha sido reconocido por coleccionistas e instituciones, que han adquirido sus piezas, como el Museum of Fine Arts en Houston, Milwaukee Art Museum, Dakis Joannou en Grecia, Sharpff Collection en Stuttgart, Arario Collection en Corea del Sur y Abe Rosen en Nueva York. En Puerto Rico, algunos coleccionistas también han comprado sus obras.
Al hablar acerca de su propuesta plástica, Lerma dice que ha cambiado con los años. ¨Antes era localizar el punto de tensión entre lo patético y lo heroico. Ahora se ha convertido en algo como el intento de enmarcar o colapsar lo personal con elementos de la historia del arte¨, explica el artista, quien dice vivir como un cavernícola y plantea que ¨me encantaría tener una vida un poco más decente… estéticamente¨.
Para este joven profesor, quien tuvo su primer contacto con el arte cuando hace muchos años visitó la sección de cuadros de la tienda Sears en Plaza Las Américas, el arte ¨es algo elusivo y contextual . Es más fácil determinar lo que en este momento no puede ser arte, y partir de ahí¨.
Entre sus referentes menciona de entrada a los artistas conceptuales Bruce Nauman, William Anastasi y el polémico Martin Kippenberger, así como el español Velásquez y el italiano Morandi. No deja fuera a algunos comediantes y en particular, su familia.


Al ser abordado en cuanto a su lectura del arte contemporáneo, Lerma manifiesta que lo ve ¨en flujo¨. ¨La pintura por ejemplo está en un mal momento. Esto es cíclico, era de esperarse, y el backlash ya llegó. Aunque como ocurrió en la segunda mitad de los 80 con el neo-geo quizás un tipo de pintura con un enfoque autocrítico sería interesante. Las ideas que partieron de la Estética Relacional en los 90 también se encuentran un poco gastadas. Esto es un punto bastante obvio, pero en cierto modo los últimos dos o tres años han sido una especie de reacción al periodo de ´irracionalidad exuberante´ del 2002 al 2006, donde dominaron las ferias¨.
Añade que ¨ahí se ve una obsesión por una síntesis de lo formal y casual como en la exhibición ´Unmonumental´, un interés por los sistemas de diseminación, pero principalmente esta ha sido la década del artista idiosincrático. Este es uno que coloniza campos de interés en un plano sincrónico. Me parece que en ese sentido, la ruptura con el postmodernismo de las últimas tres décadas es bastante clara, aunque no total… y eso es bueno. También por primera vez en mucho tiempo, estoy viendo performance que no provoca vergüenza ajena¨.
¨Unmonumental¨ consiste de un ciclo de exposiciones que se inició en 2007 en el New Museum de Nueva York, en la cual se explora la tendencia de artistas escultores internacionales, que reinventan la vanguardia del siglo XX, a partir de la técnica del ensamblaje mediante el uso de materiales encontrados y desechados.
Al pedirle a Lerma su visión desde la diáspora del arte en Puerto Rico, asegura que vivió un buen momento que no se ha repetido y que es necesario. ¨Yo tuve la suerte de ser parte de una residencia en el 2003 en la calle Fortaleza con algunos de los artistas más talentosos que he conocido. Esta época coincidió con un interés en el arte global y muchos curadores vinieron a Puerto Rico. M&M (Proyecto de Michy Marxuach) y un grupo de coleccionistas consiguieron el capital para traer a curadores y críticos y eso le dio un impulso enorme a la escena local. Creo que ahora es un poco más difícil, pero la solución es buscar oportunidades fuera y no esperar por ellas¨.
Reconoce que en la Isla abunda el talento, pero la falta de unión y ¨los chismes¨ vuelven disfuncional la escena del arte.
Entre sus recomendaciones a los artistas jóvenes destaca que lo principal es reconocer sus limitaciones, estudiar y explorar residencias para artistas que proveen un buen cúmulo de experiencias.
¨No imites, emula. Be an artnerd. Si tienes que robar, borra tus huellas. Trata de no convertirte en estrella local. Sobre todo en el arte, no seas trendy. Lo que pasó hace 30 o 300 años es más importante para tu práctica que lo que pasó hace tres meses. Si nada está pasando, no trates de crear una escena, te vas a amargar, mejor múdate a Berlin. Tus ideas te deben dar un poco de vergüenza, si no, no estás haciendo tu trabajo¨, recomienda Lerma.
Al pasar revista sobre su trayectoria se confiesa que ha tenido suerte porque mucha gente le tendió la mano en un principio. ¨Inicialmente mi ambición era estar en una buena exhibición colectiva de verano para poder conseguirme un trabajo de profesor en el sitio que fuera, y no tener que trabajar haciendo copias. Mirándolo así, llegué más lejos de lo que esperaba¨.

jueves 5 de febrero de 2009


La joven artista Karla Cott ataca los sentidos cuando nos presenta su trabajo y está muy conciente de ello. Nos propone dos historias: la primera es la que vemos en las imágenes que crea, y la segunda es la narración -o las narraciones- en el entrelíneas de esa historia.
Con lápiz, pintura o imágenes animadas el efecto es el mismo. Un trabajo de sutil factura con una carga emocional que puede ser avasallante.
Según comparte con El Naufragio de las Palabras ¨el arte debe afectar la sensibilidad del espectador en múltiples niveles, sicológico, intelectual. El arte debe provocar el pensamiento, la reflexión y sublimación, ya sea sobre el yo, la sociedad y todas sus manifestaciones, instituciones, convenciones, etcétera¨.
Egresada de la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico y actualmente estudiante de maestría en arte interdisciplinario en el programa Mt. Royal School of Art en el Maryland Institute College of Art (MICA), Cott es una artista figurativa que se arma de varios medios para proponernos personajes que nos miran y nos convidan a cuestionarlos. La carga surreal de su trabajo nos lleva de un lado a otro buscando los porqué invisibles de las imágenes.
Según señala, los temas que la ocupan con frecuencia son la memoria y ¨la experiencia como constante cambio¨. ¨Desarrollo y utilizo imágenes con carga psicológica y emocional, lo que la autora Kathleen Stewart llamaría ´arresting images´. Son imágenes que entran a los sentidos y a través de correspondencias con las representaciones que utilizamos para percibir y capturar una noción del yo, de una era, de la política cultural; desde lo cotidiano -la familia, el estado, la ley-, hasta lo íntimo, crean en el expectador un momento de conexión, de afecto (´affect´, según Deleuze), estados de suspensión llenos de resonancia¨, explica la artista.
Por eso crea piezas como ¨Mano poderosa¨, que estuvo expuesta como parte de la exposición Ciudad/Papel en el Museo de Arte de Caguas (2008), realizada en tinta sobre papel. Esta obra sintetiza parte del trabajo más destacado de la artista hasta este momento.
Así lo ha hecho contar el crítico Pedro Vélez quien señala: ¨No es sorpresa que un artista haga referencias históricas para lograr un discurso personal pero Cott ha creado una pieza que es una contradicción en sí misma, una obra retórica en la cual, aunque las referencias parecen ser obvias, las conexiones entre sí no lo son. Ciertos detalles formales han sido producidos de manera convincente para confundir, lo que hace de Mano Poderosa una descarga emocional, visual e intelectual¨.
Vélez detalla en su crítica publicada el pasado año en Box Score que ¨La imágen nos muestra una casa de arrabal hecha en zinc y sin techo, de interior oscuro y denso, en la cual vemos a una niña con cara de angustia parada en la entrada, mientras una mano gigantesca de forma caricaturesca atrapa a una ama de casa, como si fuese una muñeca de trapo que sonríe complacientemente. Rodeando la escena se ven nubes esponjosas en alto contraste y un jardín árido con lo que parecen ser troncos quemados y un alambre de púas que corta el espacio frontal horizontal. Las sombras parecen que provienen de objetos tridimensionales tal y como las de un libro móviles o pop-up, lo que hace parecer a este dibujo una especie de retrato en blanco y negro de un escenario miniatura¨.
Los trabajos más recientes de Cott resultan más despejados en su composición, a diferencia de ¨Mano poderosa¨ y las logradas pinturas presentadas en la Galería Guatibiri hace unos años, cuando mostró imágenes cargadas de elementos, con gran movimiento, y figuras-rostros enigmáticos.
En sus propuestas de animación realizadas en Baltimore, se repite el blanco y negro de ¨Mano poderosa¨, pero esta vez sobresale la economía del trazo en varios casos, reduciendo la distracción visual y ampliando el trabajo mental. Personajes humanos y animales no tan animales, que pisan o vuelan sobre terrenos que inquietan ocupan esas cortas animaciones.
Aunque comenzó pintando al óleo, ahora Cott prefiere el acrílico por su secado rápido, pero sostiene que cada vez está más inmersa en la animación y la instalación, esto último por influencia de su ex profesora Zilia Sánchez.
¨(La instalación) es realmente mi medio de predilección porque puedo incorporar varios medios dentro de una sola instalación. Ahora, aquí en MICA, aprendí animación tradicional dibujada. Me pareció un paso natural ya que siempre he desarrollado imágenes que tienen una cualidad y sensibilidad cinematográfica, como si fueran film stills. Ahora diría que estoy animando más que nada y que lo continuaré haciendo, aunque siempre en el contexto de la instalación. Aún no me interesa desarrollar narrativas lineales ni feature animated films, sólo pequeños pasajes, escenas¨, comentó, y añadió que en estos tiempos ¨todo se vale¨ en la creación de una obra ¨si se utiliza con inteligencia¨.
Para su presentación de tesis trabaja en una instalación que incluirá siete animaciones cortas y dibujos en tinta sumi en gran formato. Aún no sabe si podremos ver ese trabajo en la Isla.
En cuanto a sus preocupaciones creativas señala que ¨en términos de mi trabajo lo más que enfatizo es un sentido de búsqueda, de movimiento. Por eso no me he dedicido por un solo medio. Me aburre hacer una sola cosa y me gusta siempre aprender algo nuevo. El ser humano en ningún sentido es estable, siempre cambia con el tiempo y la experiencia. Al constantemente cambiar el medio, quiero que mi trabajo a través, no sólo de la carga de las imágenes, sino también a través de lo formal y físico exprese esta inestabilidad y constante cambio¨.
Cuando se le pregunta cuáles son sus referentes, de inmediato menciona que muchos artistas y escritores, principalmente en el área de la cinematografía.
¨Por ejemplo, he sido muy influenciada por el director ruso Andrei Tarkovsky, especialmente su película The Mirror, el director Chris Marker (La Jeteé, Sans Soleil), Ingmar Bergman (Persona, Cries and Whispers, The Trilogy of Faith), etc. También tengo mucha influencia de los modelos de memoria y experiencia propuestos por Walter Benjamin, Nietzsche, Marcel Proust, Freud¨.
Por el lado de los artistas, dice sentir una conexión con Louise Bourgeois, José Morales, Do-ho Suh, e Ilya Kabakov, entre otros.
Sin embargo, no aspira a lograr un reconocimiento similar al de esos creadores. ¨Quiero llegar a un punto donde me sienta que vivo una práctica de la libertad, en donde pueda hacer lo que me hace feliz y libre, el arte. No me interesa ser una "art star", pero sí quiero llegar a vivir de mi trabajo y poder determinar cómo lo presento y dónde¨.
Respecto a su futuro inmediato espera graduarse y fungir como profesora de arte en escuelas de Baltimore ¨y seguir trabajando en mis pinturas y animaciones para tener otro solo show. No tengo un gran plan; vivo en el ahora trabajando para el futuro¨.
Mientras tanto, labora como asistente en un proyecto de dos animadoras francesas que son profesoras en MICA, Laurence Arcadias y Juliette Marchand, quienes desarrollan una película ¨stop motion¨, Tempete dans une Chamber a Couche, y en la cual construye los ¨sets¨ y las marionetas que utilizarán. ¨Estoy emocionada. Quiero utilizar todos esos nuevos conocimientos y aplicarlos. Siento que seré más animadora que pintora pronto¨.
Al comparar con Puerto Rico su experiencia con la escena artística en Baltimore opina que en la Isla ¨como la escena es más pequeña, es más fácil hacer conecciones con las personas. Ademas en la Isla, está muy activa la autogestión y muchos artistas de mi generación están abriendo espacios, haciendo curaduría u organizando proyectos. Se abren oportunidades¨.
Mientras, en Estados Unidos, señala que todo está tan saturado que ¨hay que luchar más por las oportunidades¨.
¨Muchos artistas en la Isla, pienso, no ven el valor y el potencial en ese sentido en el arte puertorriqueño. Es campo verde y fértil, donde las posibilidades están en nuestras manos. Eso sí, en lo económico, aquí (en Baltimore) hay más oportunidades para conseguir fondos para proyectos. El estado brinda más apoyo¨.
Describe que ¨Baltimore es más barato y muchos artistas por esto pueden establecerse. Hay muchos colectivos DIY (do-it-yourself) de artistas jovenes haciendo innumerables actividades en distintos espacios en la ciudad desde teatro, música, fine arts¨.
Mientras afianza su carrera como artista, esperamos de Karla Cott que nos sorprenda con futuros retos desde la tela, el papel, la instalación o esas animaciones que ya comienzan a darle movimiento a sus singulares personajes enigmáticos.

jueves 27 de noviembre de 2008


El juego de la ironía
La historiadora y curadora española, Gloria Moure, asevera que ¨la ironía es mejor que el humor porque no trabaja lo evidente¨. Y justo ese trato irónico es el que maneja el joven artista Roberto Márquez Jorge en sus obras, que nacen precisamente de lo que creemos evidente.
Sólo hay que arrimarse a la vitrina de la galería alternativa La 15 en pleno Santurce para notar cómo lo lúdico se entremezcla con lo mordaz en la serie de pinturas en acrílico de la exposición ¨El que solo la hace¨. Esta es la tercera muestra individual de Márquez Jorge, que inauguró el pasado 26 de noviembre.
Las formas y los colores de los personajes creados por el artista atenúan el mensaje de las obras, realizadas en variados formatos. Al encuentro inicial resulta gracioso ver individuos amorfos, desproporcionados, sostenido uno por su pene en el suelo -cual tercera pierna que le sirve de trípode-, o reposado otro mientras nos muestra su cuerpo desnudo con un corazón tatuado en el brazo. Igual de divertida nos parece la chica de cuello largo encorvado cuyo rostro queda oculto en su cabellera peluquera y que se titula ¨Buche e peluca¨.
Las manchas brillantes (rosas, violetas, verdes, amarillas) de pintura no siempre permiten la lectura inmediata de las formas -lo cual es una decisión conciente del artista-, por lo que hay figuras y abstración. Así ocurre con ¨Los gorditos como yo se meten con camisa dentro del agua¨. Esta pieza -que es la más abstracta de la muestra- luce como un comentario sin trascendencia hasta que estimamos las razones del personaje. El complejo que lo lleva a ocultar su cuerpo en una sociedad mediatizada que glorifica los cuerpos de Victoria y David Beckham, y el rechazo que supone la abundancia de la grasa, entonces hablan por sí solos.
Márquez Jorge, egresado de la Escuela de Artes Plásticas en el Viejo San Juan, recoge de lo cotidiano el fundamento de su trabajo y nos lo devuelve de manera ¨simpática¨. Tiene mucho de caricatura, tiene ese sabor agridulce de Los Simpson.
¨Mala leche¨ presenta un personaje desnudo de espalda con una bota incrustada en su trasero. ¿Acaso tiene cierta similitud con la situación actual del país? Tal vez.
En momentos en que cada vez más artistas -sobre todo jóvenes- optan por trabajar o interactuar con los nuevos medios (entiéndase las nuevas tecnologías), Márquez Jorge insiste efectivamente en la pintura. ¨Yo utilizo el medio tradicional y me resulta, es el que más me favorece y me permite manejar este diálogo. Cuando entienda que debo moverme a otro medio lo haré¨, destacó el artista.
Mientras tanto, el propio artista reconoce que a sus 26 años le falta mucho por experimentar para descubrir su ¨línea¨ en el arte, algo que parece estar encontrando a juzgar por sus últimas tres exposiciones individuales.
Nota: Con esta exposición realizada en la víspera del Día de Acción de Gracias, el artista y director de La 15, José Jorge Román, celebra el primer año de ese espacio. Esperemos que sean muchos más.