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martes 23 de junio de 2009

NOTICIA



Documentado el trabajo creativo de la Isla en Paraguay

El proyecto ¨Performance en cartón¨, del artista sueco Henrik Hedinge, finalmente fue presentado en la Decimoquinta Feria del Libro de Asunción en Paraguay el pasado fin de semana e incluyó la historia ¨Rafael Vargas Bernard: en las fronteras del límite¨, documentada por Carlos Antonio Otero como parte del proyecto 10CONTEMPO.
El proyecto de Hedinge consiste de la recopilación de escritos de diferentes países relacionados al performance y publicados de manera artesanal en ediciones limitadas de 20 ejemplares. Se trata de una iniciativa de difusión de las diferentes expresiones contemporaneas del performance, y esta vez constituyó la primera publicación sobre el tema en Paraguay.
Además de la historia sobre Vargas Bernard, hubo participación de escritos de Birmania, Argentina, Perú, Brazil, Paraguay y España. La realización del libro y su presentación constituyen un acto de performance del proyecto sin fines de lucro.
El libro fue realizado por la editorial alternativa Eloísa Cartonera, una cooperativa ubicada en el barrio de la Boca en Buenos Aires, que edita libros con tapas de cartón, que son comprados a los cartoneros que recogen este material en las calles de Argentina. Estas cooperativas de editoriales cartoneras existen en diferentes comunidades marginadas en varios países latinoamericanos, que toman acción para desarrollar trabajos creativos al margen de las ayudas del estado. En el caso de Eloíza Cartonera ya ha publicado cerca de 200 títulos de escritores emergentes y conocidos que han decidido apoyar de alguna manera el proyecto. ¨Performance en cartón¨ presenta coloridas cubiertas pintadas a mano por las personas de las comunidades de la editorial, por lo que cada una es diferente.
Posiblemente el libro -como parte de un esfuerzo de intercambio cultural- sea editado en diferentes países como México, Peru y Argentina, entre otros, bajo el mismo concepto de colaboración con editoriales cartoneras. No se descarta seguir la presentación de ¨Performance en cartón¨en Puerto Rico, lo cual informaremos más adelante.
El proyecto 10CONTEMPO es una iniciativa de El Naufragio de la Palabras, que consistió de la visita a los talleres de 10 artistas contemporáneos, puertorriqueños, para documentar su trabajo, proceso creativo y su visión del arte contemporáneo.

lunes 4 de mayo de 2009

En Paraguay historia de Vargas Bernard

Henrik Hedinge
El artista sueco del performance Henrik Hedinge tendrá próximamente un proyecto en Paraguay donde habrán acciones y presentará documentación relacionada a esta manifestación artística. Como parte de la documentación seleccionó una de las historias del proyecto 10CONTEMPO, ¨Rafael Vargas Bernard: En las fronteras del límite¨. Esto no sólo resulta positivo para El Naufragio de las Palabras y sus proyectos, también para destacar el trabajo consistente que ha estado realizando Vargas Bernard, uno de nuestros artistas jóvenes más creativos. Más adelante les ofreceremos más información.


Rafael Vargas Bernard

lunes 16 de marzo de 2009


Rafael Vargas Bernard está serio. Se acomoda sus anteojos negros y ofrece algo de tomar. Observa atentamente a su entrevistador y tras la primera pregunta luce más relajado, recorre con la vista el espacio en su apartamento sanjuanero y contesta.
Gesticula con las manos y enciende su ordenador; también ofrece algo para picar.
Está claro que no se golpeará contra la mesa del centro, ni le lavará las manos a nadie durante las próximas dos horas, después tampoco.
Son aguas profundas en las cuales navega este joven artista quien ha hecho del performance o las acciones su lenguaje principal de expresión artística, el cual puede combinar con vídeo, sonidos, dibujos y objetos creados, entre otros medios.
De caracter apacible, Vargas Bernard imagina una situación, la ataca desde todos los frentes posibles y cuando siente que la domina involucra al espectador en una experiencia lúdica y violenta para dejarlo lleno de interrogantes. Se ha golpeado contra objetos, ha motivado a otros para que le peguen, y hasta le ha lavado las manos a las personas, para purificarlas de sus pecados.
Su trabajo no está dirigido a la contemplación, aunque nos detengamos a observarlo. Más bien insiste en hacernos partícipes. Asegura que por ahora sus proyectos están enfocados en ¨desarrollar una situación donde la acción la crea el participante¨.
De esa manera el artista se distancia un poco de trabajos o acciones previas donde enfrentaba sus límites y nos obligaba a mirarlo y al mismo tiempo a cuestionarnos nuestros límites. Sus presentaciones van directas a confrontar los niveles de tolerancia y permisibilidad de cada cual.
Ejemplo de esto han sido sus acciones ¨Arrastrarse por la cuneta¨ y ¨Lobotomía¨. En la primera se arrastró cuesta arriba por la calle Del Cristo en el Viejo San Juan para dramatizar la literalidad de una frase de uso común entre los puertorriqueños como es ¨arrastrarse por la cuneta¨. Mientras, en ¨Lobotomía¨ confinó en un salón de la Escuela de Artes Plásticas (EAP) en San Juan, a un grupo de estudiantes ante los cuales comenzó a golpear su frente contra un libro colocado sobre una mesa. En ambos casos las reacciones de los espectadores fueron documentadas en fotografías y vídeo, medios prácticos para dar fe de acciones efímeras como son los performances.
Al hablar del tipo de acción que realiza, conocida como ¨endurance performance¨, Vargas Bernard ha dicho que ¨lo que hago es llevar al cuerpo hasta un punto que es un esfuerzo sobrehumano y mantenerme en ese punto¨. Explica que tales trabajos están relacionados con lo que llama ¨el masoquismo puertorriqueño¨, y añade que en la Isla, sobre todo en asuntos políticos, ¨uno sabe que algo nos va a hacer daño, una decisión por ejemplo, y la seguimos tomando¨.
El performance tuvo su manifestación más concreta en los años 60 con artistas conceptuales como Bruce Nauman y Vito Acconci, entre otros. Pero sus orígenes comienzan a principios del siglo pasado con los artistas dadaístas en el Café Voltaire en Suiza, donde mezclaban varias disciplinas en sus presentaciones artísticas.
Incluso, algunos estudiosos van un poco más atras y empiezan a ver manifestaciones filosóficas en los futuristas, que antecedieron el performance.
Las nuevas propuestas de Vargas Bernard poseen una carga violenta menor o diferente a sus trabajos anteriores. Podría hablarse de otro acercamiento a situaciones extremas, que resultan ¨ingenuas¨ en un principio, pero no lo son.
Basta mencionar su presentación en la Galería 356 donde realizó cerca de un centenar de dibujos sobre papel, y como si estuviera en una subasta, comenzó a aumentarles el precio a cada uno mientras se los comía. El que deseara quedarse con un dibujo lo podía pagar y retener la porción que el artista no había masticado.
Consistía de un acto antihigiénico e inusual mediante el cual se tragaba el arte como producto de consumo. Una crítica directa a la objetualidad del arte, muy propia de los artistas conceptuales y fluxus que impulsaron el performance.
Vargas Bernard destaca que su intención es que el espectador forme parte activa de su pieza para explorar la relación artista-espectador. Dice que hay una intención de controlar a la gente mediante una acción, ¨y ver cuánto la gente me puede controlar¨.
De esta manera convierte al espectador en parte de la obra-acción, aunque no necesarimente implique el pensamiento de George Maciunas, quien a principios de los 60 decía que ¨el artista no debe hacer del arte una profesión. Todo es arte y todos pueden hacerlo¨.
Respecto al performance expresa que lo prefiere como medio porque ¨abre la puerta al caos y a lo no planificado. Siempre pasa algo no esperado. Está completamente abierto a cualquier cosa¨. Comenta que prefiere trabajar sus ideas en solitario, aunque ha participado en colectivos, como el grupo dedicado a las acciones, Puntos Suspensivos.
Por el momento, Vargas Bernard, admirador de Nauman y de Marina Abramovic, le da forma a nuevos proyectos que incluyen vídeo y acciones, entre otros.
En cuanto al futuro del arte, declara que le gustaría decir que las expresiones artísticas estarán concentradas en lo que son ¨experiencias efímeras, pero el mercado impulsará más experiencias interactivas¨.
¨Me gustaría decir algún día que el arte del futuro reflejará la cultura, pero la cultura ya realmente no existe porque la determina el mercado y el consumo de productos¨.
Mientras culmina sus estudios en la EAP y sigue desarrollando proyectos, expresa que lo importante para los artistas jóvenes como él es ¨no pensar que su carrera ya empezó y seguir experimentando¨.