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viernes 12 de junio de 2009

Desde la Diáspora: Angel Otero


Angel Otero: Memoria, narración y concepto
Los artistas precisan de cierta sensibilidad para ver más allá de lo que el ojo común puede percibir. De esta manera un simple trazo puede convertirse en una experiencia cargada de significados, referentes históricos y enmarcada en un transfondo conceptual complejo que puede maravillar a muchos.
De ahí parte el acercamiento de Angel Otero con el arte, a quien el dibujo que realizara una vecina del popular personaje Hello Kitty, cuando él apenas tenía siete años, lo conmovió de tal manera y lo llevó poco a poco a convertirse en el artista plástico que es hoy, con una carrera que empieza a despegar con buen ritmo en Estados Unidos y otros países.
En agenda tiene importantes presentaciones y bajo el brazo carga la beca de $150,000 de la Leonore Annenberg in the Performing Arts Foundation Scholarship que recibió recientemente para continuar estudios postgraduados durante dos años.
Sobre su experiencia inicial con el arte, Otero le comenta a El Naufragio de las Palabras que ¨en aquel entonces nunca lo tomé como algo que se llamara ´arte´ sino un proceso con el que me obsesioné y que llevaba al más grande sentimiento de perfección. Algo tan mágico y poderoso que me parecía increíble… luego de dibujar ´Hello Kitty´ más de cientos de veces busqué nuevos retos y pasé a otras caricaturas, luego superhéroes, hasta llegar a dibujar a mi familia, mi hogar, etc…¨.
Hace poco más de un mes el artista de 27 años obtuvo una maestría en el Art Institute of Chicago, a donde se trasladó tras completar un bachiller en humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Aunque su familia lo instaba a estudiar arquitectura, a escondidas dirigió sus estudios hacia las artes plásticas con una concentración en pintura.
Es de los que piensa que no podría hacer otra cosa y dice que el arte ¨es el permiso de traer a la realidad lo irreal… tengo permiso a decir tanto y de tantas formas que se convierte en una obsesión que no te deja dormir… tu mente grita tanto arte que la única manera de callarle es haciendo las ideas que te dicta formalmente¨.
En cuanto a su trabajo, se confiesa tener un enfoque más personal que social, por eso ¨busco poder lograr esa satisfacción entre el resultado de la idea principal y el resultado final¨ de la pieza de arte.
¨Mi trabajo es muy personal, es una mezcla de memoria, narrativa y concepto, donde en todo momento lo que se está llevando a cabo es una confrontación entre yo y mis memorias… donde las mismas se alteran, realteran y re-re-alteran hasta llegar a un resultado sorpresa¨, destaca Otero, y añade que ¨hay mucho juego con el destino en el proceso, donde busco que visualmente los accidentes ocurridos en la obra sean expuestos formalmente como parte de esa confrontación¨.
Sin embargo, aclara que no busca crear algo ¨que sea tan personal que el espactador no pueda entrar sino algo personal que busca colocarse en algo universal donde exista un tipo de relación entre el espectador y la pieza. Antes de lograr algo con una estética de ´belleza´ busco situar un problema entre obra espectador y artista; creo que cuando se plantea la pregunta de quién está bien y quién está mal cuando se está frente a una obra es un resultado positivo de lo que el arte debe crear¨.



Para realizar sus piezas, Otero utiliza diversos materiales desde los tradicionales como el óleo, pero también experimenta con diversos tipos de pinturas, madera, telas, impresiones, porcelana, silicona, metales y papel, entre otros. ¨Todo pasa por un proceso de manipulación, y/o alteración hasta convertirlo en algo más mio. Estoy en este momento experimentando con el vídeo queriendo incorporar la plástica en proyecciones… literalmente¨.
Al pensar en la aceptación y el reconocimiento que está recibiendo su trabajo fuera de Puerto Rico, Otero reflexiona sobre sus aspiraciones y menciona que ¨me gusta ser ambicioso y ver cuánto puedo estirar mi mente e imaginación y me encanta tratar de romper con los esquemas de que alguna pieza que tenga en mi mente es imposible de recrear¨.
¨Quiero llegar lejos… bien lejos… literalmente y simbólicamente. Pero me funciona más pensar dónde estaba y caminar, caminar y caminar… no creo que quiera saber hasta dónde quiero llegar… Por ahora sólo quiero seguir caminando¨, manifiesta.
A la pregunta de cuáles son sus referentes en su trabajo, lo primero que dice es ¨mi abuela¨. De hecho, algunas de sus pinturas están basadas en las mesas hogareñas que preparaba su abuela con manteles bordados y flores, elementos muy presentes en sus piezas más recientes.
Justo ahí está el punto de encuentro de lo personal y la memoria rescatada en cada elemento presentado en sus obras. Son las flores abstractas, en ocasiones postimpresionistas, en un entorno a veces surrealista, -algunas realizadas con papel de aluminio- que dan muestras de que alguna vez tuvieron mejor vida. Son los pedazos de tela u otros materiales que incluso a veces se salen de la pieza y terminan en otro espacio. Por eso hay un juego de lo real con lo irreal en la obra de Otero, que se nos presenta como dos realidades sacadas de un mismo entorno pero cohabitando lugares distintos a la vez. Algunas de sus piezas discurren entre la pintura y la instalación. La fuerza de las profundidades, el color y las texturas crean imágenes difíciles de pasar por alto.
Aunque menciona como referente principal a su abuela, no podemos dejar de pensar en algunas de las flores de Van Gogh. Y como le escribiera este a su hermano Théo cuando concluyó sus serie de girasoles: "Verás que estas telas entran por los ojos. Pero te aconsejaría que las guardaras para ti (...). Es esa clase de pintura de aspecto un poco cambiante, que se va enriqueciendo cuanto más la miras". Igual ocurre con las piezas de Otero, aunque en un contexto contemporáneo.

Al presente, el joven artista trabaja en diferentes proyectos entre lo bidimensional y tridimensional. ¨Así como trabajo en alguna pintura gigante a la vez estoy moldeando una porcelana que va adjunta a alguna silla que va en la pared y que se extiende por el piso o el techo¨, explica entre risas.
Mientras tanto se prepara para su primera presentación en solitario en la feria de Art Basel en Miami con la galería Kavi Gupta en diciembre próximo. ¨Quiero buscar las críticas de los críticos y la reacción del mundo del arte hacia lo que yo hago. Creo que será bien importante para mi¨, explica. Actualmente participa en una colectiva en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y proximamente participará en otra en Islas Canarias.
Participó en la pasada edición de la feria de arte ARCO en Madrid, donde todas sus piezas se vendieron el primer día, e igual ocurrió durante la reciente feria CIRCA en Puerto Rico.
Otero confía en su trabajo aunque reconoce que el arte contemporáneo ¨es muy abarcador y es muy competitivo¨. ¨Los tiempos cambian y el ser humano por naturaleza busca cada día cuál será su nueva experiencia. Y el arte busca eso cada día, qué nueva experiencia recrearle al mundo, qué el mundo necesita hoy de nosotros... tratando siempre de que sea una con el fin de hacer un mundo mejor… supongo¨.
Ya con algunos años establecido en Chicago y próximamente podría dirigirse a Nueva York, opina que en Puerto Rico hay mucho talento pero falta reenfoque. ¨Creo que el factor de que muchas de las instituciones tengan un carácter conservador crea en muchos jóvenes no conocer las posibilidades que tienen para ejercer su práctica… las mentes se quedan un poco cerradas, hay que viajar, leer mucho, buscar, leer y preguntarse¨.
¨Cuando trabajen no busquen estar en esa zona cómoda o segura… sino busca tu zona incómoda y confróntala y el resultado será de mucho más provecho. Hay que leer mucho de arte, los artistas vivos y muertos, del arte de antes pero más aún del de ahora… hay mucho pasando allá afuera y hay que saber antes de salir¨.

viernes 1 de mayo de 2009

DESDE LA DIÁSPORA - JOSÉ LERMA

Mientras camina hacia su casa en Chicago, José Lerma recoge fango de Grant Park para pintar flores y retratos sobre pedazos de cartón. No siempre utiliza materiales efímeros y sin aparente valor, muy propios del arte povera, pero en esas se encuentra experimentando.
¨Veremos cómo me queda el asunto¨, expresa Lerma, un joven profesor de arte en School of Art Institute of Chicago, quien tiene una cargada agenda de exposiciones en diferentes partes del mundo.


Nacido en Sevilla, España, de madre sevillana y padre puertorriqueño, Lerma creció entre Bayamón y Dorado hasta que emigró a Estados Unidos para estudiar más de una carrera profesional, bastante distante de las artes. Estudió Ciencias Políticas en Tulane University y luego Derecho en University of Wisconsin Law School. Cuenta que posteriormente realizó otros dos grados de maestría en artes -pintura y escultura- y filosofía.
Es parte de un creciente grupo de artistas que ven despegar sus carreras fuera de la Isla y que van ganando reconocimiento al margen de las etiquetas culturales y de procedencia.
¨En septiembre tengo una exposición individual en Berlin en Galerie Loock. En el 2009 tengo individuales con Andrea Rosen Gallery en Nueva York, en mayo con Galería Marta Cervera en Madrid y en 2010 con Galerie Xavier Hufkens en Bélgica. En cuanto a colectivas voy a tener algo pequeño en un show curado por Scott y Tyson Reeder en el Kunstverein en Colonge. Estoy en un show de artistas emergentes españoles, que va a Toronto. El mes entrante (mayo) tengo algo en Chicago y las ferias¨, relata Lerma sobre su abultado itinerario de exposiciones, en conversación con El Naufragio de las Palabras.
Lerma posee un trabajo plástico variado que incluye principalmente la pintura como su medio predilecto, pero trabaja también instalaciones, objetos escultóricos y la fotografía, entre otros.
Se distinguen sus rostros de colores pasteles donde sobresale el empaste de coloridas manchas sobreimpuestas que ocultan -¿o develan?- las facciones, los ojos, la boca y la nariz de sus personajes. A veces les agrega texto. Su trabajo es abstracto, y aunque por momentos nos pueda parecer muy gestual, de inmediato resulta perceptible la mano pensada del artista.
Igual sobresale en su trabajo un interés particular por la flora, cuyas pinturas de flores cada vez resultan más orgánicas, sobre todo ahora que experimenta con el fango.


El pasado año una de sus piezas estuvo expuesta en la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce, como parte de la muestra ¨En sus marcas…¨, curada por Rebeca Noriega. Y recientemente participó de un colectivo de obras en papel, en la Galería Candela en el Viejo San Juan, curado por Glorimarta Linares.
Su trabajo ha sido reconocido por coleccionistas e instituciones, que han adquirido sus piezas, como el Museum of Fine Arts en Houston, Milwaukee Art Museum, Dakis Joannou en Grecia, Sharpff Collection en Stuttgart, Arario Collection en Corea del Sur y Abe Rosen en Nueva York. En Puerto Rico, algunos coleccionistas también han comprado sus obras.
Al hablar acerca de su propuesta plástica, Lerma dice que ha cambiado con los años. ¨Antes era localizar el punto de tensión entre lo patético y lo heroico. Ahora se ha convertido en algo como el intento de enmarcar o colapsar lo personal con elementos de la historia del arte¨, explica el artista, quien dice vivir como un cavernícola y plantea que ¨me encantaría tener una vida un poco más decente… estéticamente¨.
Para este joven profesor, quien tuvo su primer contacto con el arte cuando hace muchos años visitó la sección de cuadros de la tienda Sears en Plaza Las Américas, el arte ¨es algo elusivo y contextual . Es más fácil determinar lo que en este momento no puede ser arte, y partir de ahí¨.
Entre sus referentes menciona de entrada a los artistas conceptuales Bruce Nauman, William Anastasi y el polémico Martin Kippenberger, así como el español Velásquez y el italiano Morandi. No deja fuera a algunos comediantes y en particular, su familia.


Al ser abordado en cuanto a su lectura del arte contemporáneo, Lerma manifiesta que lo ve ¨en flujo¨. ¨La pintura por ejemplo está en un mal momento. Esto es cíclico, era de esperarse, y el backlash ya llegó. Aunque como ocurrió en la segunda mitad de los 80 con el neo-geo quizás un tipo de pintura con un enfoque autocrítico sería interesante. Las ideas que partieron de la Estética Relacional en los 90 también se encuentran un poco gastadas. Esto es un punto bastante obvio, pero en cierto modo los últimos dos o tres años han sido una especie de reacción al periodo de ´irracionalidad exuberante´ del 2002 al 2006, donde dominaron las ferias¨.
Añade que ¨ahí se ve una obsesión por una síntesis de lo formal y casual como en la exhibición ´Unmonumental´, un interés por los sistemas de diseminación, pero principalmente esta ha sido la década del artista idiosincrático. Este es uno que coloniza campos de interés en un plano sincrónico. Me parece que en ese sentido, la ruptura con el postmodernismo de las últimas tres décadas es bastante clara, aunque no total… y eso es bueno. También por primera vez en mucho tiempo, estoy viendo performance que no provoca vergüenza ajena¨.
¨Unmonumental¨ consiste de un ciclo de exposiciones que se inició en 2007 en el New Museum de Nueva York, en la cual se explora la tendencia de artistas escultores internacionales, que reinventan la vanguardia del siglo XX, a partir de la técnica del ensamblaje mediante el uso de materiales encontrados y desechados.
Al pedirle a Lerma su visión desde la diáspora del arte en Puerto Rico, asegura que vivió un buen momento que no se ha repetido y que es necesario. ¨Yo tuve la suerte de ser parte de una residencia en el 2003 en la calle Fortaleza con algunos de los artistas más talentosos que he conocido. Esta época coincidió con un interés en el arte global y muchos curadores vinieron a Puerto Rico. M&M (Proyecto de Michy Marxuach) y un grupo de coleccionistas consiguieron el capital para traer a curadores y críticos y eso le dio un impulso enorme a la escena local. Creo que ahora es un poco más difícil, pero la solución es buscar oportunidades fuera y no esperar por ellas¨.
Reconoce que en la Isla abunda el talento, pero la falta de unión y ¨los chismes¨ vuelven disfuncional la escena del arte.
Entre sus recomendaciones a los artistas jóvenes destaca que lo principal es reconocer sus limitaciones, estudiar y explorar residencias para artistas que proveen un buen cúmulo de experiencias.
¨No imites, emula. Be an artnerd. Si tienes que robar, borra tus huellas. Trata de no convertirte en estrella local. Sobre todo en el arte, no seas trendy. Lo que pasó hace 30 o 300 años es más importante para tu práctica que lo que pasó hace tres meses. Si nada está pasando, no trates de crear una escena, te vas a amargar, mejor múdate a Berlin. Tus ideas te deben dar un poco de vergüenza, si no, no estás haciendo tu trabajo¨, recomienda Lerma.
Al pasar revista sobre su trayectoria se confiesa que ha tenido suerte porque mucha gente le tendió la mano en un principio. ¨Inicialmente mi ambición era estar en una buena exhibición colectiva de verano para poder conseguirme un trabajo de profesor en el sitio que fuera, y no tener que trabajar haciendo copias. Mirándolo así, llegué más lejos de lo que esperaba¨.

sábado 18 de abril de 2009

PRÓXIMO PROYECTO DEL NAUFRAGIO

El próximo proyecto de El Naufragio de las Palabras consistirá de un viaje virtual para presentarles el trabajo de algunos de nuestros artistas que han emigrado a otros lugares desde donde impulsan sus carreras. Este viaje comenzará en breve con el artista José Lerma, quién nos hablará de su trabajo, sus proyectos y sus inquietudes como artista. Espéralo.