En la trastienda del ParaísoProyecto de Ricardo Morales Hernández
¨Tiene que haber un Paraíso¨, dice Ricardo Morales Hernández. Es una afirmación que parece utópica en boca de un joven artista que ¨para nada¨ se define religioso.
Sobre eso y otras cosas trata ¨BRÈVE HISTOIRE DE L'ESPRIT SAINT: TOME PREMIER¨, su propuesta en solitario como parte de una residencia en el espacio ÁREA en Caguas. En ésta, precisamente el artista propone la idea de ese paraíso a dónde iremos a morar, quien sabe si los buenos y también los malos.
Morales Hernández, en cuyo proyecto abarca desde la pintura mural, el collage, el dibujo y la instalación, parte del cuestionamiento sobre cuál es nuestra necesidad espiritual y cómo puede suplirse. Él explica que con el presente trabajo ¨evalua la idea del Dios irreconocible e inaccesible que planteaban los racionalistas franceses¨.
Mientras en la literatura el poeta inglés John Milton (1608-1674) nos hablaba del paraíso perdido en su poema de igual nombre, y mucho antes el renacentista pintor veneciano Tintoretto (1518-1594) nos mostraba ¨El Paraíso¨ que decoraba el Consejo de Palacio Ducal en Venecia, Morales Hernández trabajó durante algún tiempo en su concepción contemporánea de ese Edén.
De esta manera, se propuso confrontar al público con la idea en desuso del también llamado ¨Jardín de las delicias¨, corrompido por Adán y Eva. Pero su trabajo no se limita al Paraíso como lugar placentero de exhuberante paisaje, sino que rebusca en la historia y desempolva las mentiras heredadas (como parte de políticas de estado y religiosas conducentes a la manipulación) que significaron gozo para unos y sangre para otros en ese camino para alcanzar la tierra prometida.
¨Mi jardín de las delicias¨
Así, nos encontramos primero con una serie de collage en pequeño formato con imágenes de personas, pedazos de textos, unos tapados, otros desvelados, donde Morales Hernández juega con ¨símbolos¨ para plantear su comentario.
En conversación con El Naufragio de las Palabras, el artista destaca que su idea es la de un gobierno regido por un ente espiritual, que en consecuencia convertiría este espacio terrenal en el gran Paraíso. En ese sentido señala a la figura carnal como la que corrompe la posibilidad de un lugar mejor cuando está en el plano de líder.
Una de las piezas ¨Ink and blood¨, consiste de un mural de frondosas enredaderas -blanco, negro y rojo- que sugiere el lugar soñado, pero igual prevalece el caos. Al igual que en las pieza ¨Canto de las heridas¨ (tinta y lápiz sobre papel) y ¨El jardín de mis delicias¨ (carbón sobre pared e instalación), sobresale la destreza del artista para el dibujo. En ¨El jardín de mis delicias¨ crea personajes de ambos sexos, animales, vegetación, riachuelos y la figura del ente espiritual.
Otras tres instalaciones se añaden a la muestra, acompañadas de dibujos, pintura, objetos, tierra y plantas, entre otros elementos, cargadas de referentes históricos y culturales. Por tanto, la investigación documental e historiográfica como parte del proceso conceptual es notable en la muestra. El artista señala que ¨las piezas Music & Martys (instalación) así como Ink & Blood (mural) dan a conocer para mí el precio de exponer y tratar con la verdad, evidenciando en diagramas cifras y sucesos de muertos por la exposicíon de la idea de un reino celestial o un gobierno de Dios. Ideal que defendieron hasta la muerte sin poder arrebatar su tesoro. Musicalmente adaptamos algunas notaciones del coro del Mesías de Handel sobre los diagramas como si el pentagrama fuese la línea del tiempo y cada nota un suceso¨.
¨Music and Martys¨
Morales Hernández produce un arte visualmente atractivo que requiere de pensamiento y conocimiento para su comprensión cabal.
Este es el tipo de propuesta contemporánea que no recuerdo haber visto en ninguno de los museos de Puerto Rico en mucho tiempo. En el proyecto de Morales Hernández hay política, religión, filosofía, denuncia, hay ideas, al margen de los clichés y de los ¨discursitos¨ plásticos que abundan por ahí. El trabajo físico y mental (y por su supuesto el talento) del artista quedaron muy presente.