domingo, 6 de marzo de 2011

¿Distrito cultural o promesa reciclada?

Los dobles mensajes nunca son buenos y cuando se trata de política pública resultan fatales. De entrada, y muy por lo llano, parecería que poco confunden, sobre todo cuando vienen acompañados de cierto brillo y con estribillos de esas cosas que deseamos escuchar.
Por eso debemos detenernos y analizar los mensajes en un contexto amplio, y no como caso particular, tal cual planteado en la reciente designación de Santurce como ¨Distrito de las Artes¨.
¿Quién podría oponerse a la designación de un área deprimida como foco para el impulso de desarrollo cultural, con el alegado fin de promover las artes -entre otras cosas-, revitalizar la zona y además integrar la educación a tal esfuerzo? Si eso sólo no llena los ojos, entonces lo acompañamos con la cifra de $61 millones para impulsar la idea.
La idea, de la cual se comenta desde el pasado año, sigue en un nivel abstracto y en días recientes el gobernador Luis Fortuño dijo que las 16 instituciones que forman parte de la llamada ruta de Barrio Obrero a La 15 (Distrito de las Artes), tendrán 120 días para someter sus proyectos para la zona.
La mayor parte de esas instituciones han experimentado con mayor notoriedad los últimos años la precariedad de sus presupuestos, entre otros factores, por los recortes en los miles de dólares que reciben del gobierno, que los ha subvencionado por años. Un poco, ¨la idea¨ les devolverá para propósitos particulares algunos de esos fondos que se les redujeron.
El ¨Distrito de las Artes¨ deberá impulsar promesas repetidas y pre electoreras de anteriores gobierno sobre la revitalización de Santurce, que no termina de llegar, sino a cuentagotas y dispersa. Deberá remozar zonas deprimidas e inseguras, y deberá potenciar zonas privilegiadas y un poco más seguras.
Según citado por la prensa, el Gobernador dijo: ¨Nuestra fe en el poder del arte y la cultura como catalítico del cambio es la razón por la cual lo integramos como punto importante de nuestro modelo de transformación y superación social¨.
Hasta ese punto todo resulta esperanzador, hasta que se le contrasta con la crisis en la Escuela de Artes Plásticas, que finalmente llevó a su directora Marimar Benítez a renunciar, ante el recorte de presupuesto y de personal. Contrasta con el descalabro en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), entidad seriamente afectada por el despido de empleados como parte de la Ley 7 para balancear el gasto público. Hay que recordar el escaso presupuesto general del ICP, que lo mantiene prácticamente inoperante.
La prensa también informa que los $3.2 millones del Fondo del Quehacer Cultural del ICP (que no funciona desde 2005), serán reasignados para financiar propuestas individuales y de entidades emarcadas en el ¨Distrito de las Artes¨. Esto, ¿para cuánto alcanza? Habrá que pregunatrse qué ocurrió con los centros culturales de los pueblos por los pasados 20 años y lo que hay al presente.
A esos dos ejemplos, podemos sumar la falta de maestros de bellas artes en las escuelas públcas de Puerto Rico (decisión tomada bajo la actual administración ante la poca importancia que se le da a las artes desde los centros donde se suponen se fomente la educación integral de nuestros niños). Ahora se promete que 29 planteles en la ruta de Santurce tendrán cada uno un educador de arte, como parte de un proyecto con el Departamento de Educación, denominado ¨Distrito Escolar de las Artes¨. Se necesita uno y más en todas las escuelas, y eso no requiere de proyectos pilotos.
Para no dejar el turismo afuera, el Gobernador también señaló que con la idea de Santurce ¨Se trata de ofrecer un valor añadido que estimule el turismo local¨. Uno de los eventos culturales de gran trascendencia en la Isla, el Festival Casals -que este año se celebra desde el pasado 19 de febrero hasta el 12 de marzo-, precisamente fue uno de los grandes ausentes en la promoción notable de Puerto Rico como destino durante la reciente feria de turismo en Madrid, FITUR. Nada más que abundar.
Quiero equivocarme y tragarme las palabras, porque me niego a que el próximo cuatrienio el gobierno de turno me hable de otro distrito cultural que no saldrá de la hoja suelta o el spot televisivo de medio minuto.
Para terminar, no me parece haber escuchado nada sobre los espacios alternativos que operan en la parte más modesta de Santurce. ¿Si el proyecto integra, porque no se les convidó, no se les consultó, no se les llamó a la mesa? Ahora, que compitan con todos los otros con sus propuestas, a ver cuál se cuela.
Ya me parece reconocer algunos nombres, alguna gente, algunos, algunas, y creo que serán siempre los mismos. Quiero equivocarme y tragarme las palabras, porque Puerto Rico se lo merece, los artistas se lo merecen, los hacedores de la cultura -los comprometidos-, se lo merecen.
Los dobles mensajes nunca son buenos.

4 comentarios:

monx y la gorda profesional dijo...

...

artifact dijo...

Muy bueno el artículo. Lo peor y lo más obvio es que el "decreto" se produce tan sólo días después de que el NY Times publicara un artículo, en su "Travel Section" sobre la inexistente escena de Santurce, porque en realidad es bastante precaria y mal estructurada. Quién sabe si la Berezdivin está haciendo lobby para que le den dineros públicos para pagar las cuentas de agua y luz del elefante blanco que tiene en el 1414 de la Fernández Juncos que en los últimos dos años sólo ha organizado una exposición y cuyo único logro plástico en este período de 2 años ha sido la transformación de su fachada en la de una discoteca gay.

JAVIER dijo...

muy bueno, así se hace Carlos.

JAVIER dijo...

muy bueno Carlos, asi se hace.