lunes 25 de enero de 2010

Desde la diáspora con Esteban Figueroa: Del infierno, el purgatorio y el paraíso




BUENOS AIRES, Argentina - En el suntuoso vestíbulo del Hotel Emperador está sentado Esteban Figueroa. Está quieto. Sin embargo, tras el saludo y la presentación no deja de hablar y moverse, sobre todo moverse. El artista puertorriqueño -o niuyorican, que importan las etiquetas- habla con todo su cuerpo mientras va de una idea a otra, y a otra y a otra.

Es espigado, lleva una canosa cola de caballo e indistintamente habla español e inglés. El encuentro con El Naufragio de las Palabras estaba pautado para un breve relato sobre su estadía en la ciudad porteña y conocer de sus proyectos recientes. Al final, la amena conversación se extendió más de lo pronosticado, pero no lo suficiente frente a un artista de muchas historias y un proyecto de envergadura.

Este año Figueroa podría regresar a la Isla con su trabajo más reciente que le supondrá presentaciones en Buenos Aires, Madrid y San Juan, tres ciudades que integran la propuesta visual que recrea su visión del infierno, el purgatorio y el paraíso, basado en la Divina Comedia de Dante Alighieri.

El trabajo, según explica, consiste de una muestra fotográfica que partirá desde el Palacio Barolo en Buenos Aires, con la cual pretende explorar ¨de forma aguda y crítica¨ al ser humano y su destino. Figuras humanas desprovistas de vestiduras que revelan hasta sus entrañas son parte fundamental de esa exploración colectiva.

Figueroa combina la imagen desde la estética de la vieja escuela, pero a través de la tecnología actual, para presentar un trabajo fotográfico digital que evoca las texturas y la luz de Caravaggio y de artistas como el Bosco, Botticelli, Velásquez y Goya. Lo denomina "pintura digital".

Destaca que  elabora las imágenes a partir de una referencia pictórica y por eso el espectador podría pensar que se encuentra ante pinturas.

El artista trabaja inicialmente con figuras reales que retrata sobre los techos de la ciudad para lograr cierta cercanía al cielo, y lo hace en horas nocturnas. Luego construye digitalmente los espacios o escenarios donde pululan esas figuras desnudas.

Explica que en esos escenarios aparecen  sogas o  agua, ¨como metáforas, que enlazan o mojan los cuerpos, anunciando la lucha eterna contenida en cada ser por liberarse o purificarse, a fin de cuentas… intentando evidenciar la tensión del hombre con su propia fe¨.

Resalta los símbolos religiosos mediante  crucifijos y altares, que generan un espacio que desconcierta al espectador y lo transporta al mundo imaginado por el artista. Lo define como ¨el infierno de cada hombre¨.

Cuando se abraza al tema del infierno, lo hace  desde una intención ¨humanista¨ para excarvar en  la necesidad de revivir la fe sobre las instituciones tradicionales como la iglesia, el estado y la sociedad. Indaga en la muerte en un sentido filosófico, pero dentro de un proyecto de vida.

El Infierno comenzará en el Palacio Barolo en Buenos Aires, luego transcurrirá el Purgatorio en San Juan y llegará al Paraíso en Madrid.

El Palacio Barolo fue propiedad del productor agropecuario Luis Barol, quien arribó a la Argentina en 1890. Éste contrató al arquitecto Mario Palanti  para realizar la estructura que tenía en su mente. Figueroa menciona que Palanti, quein era un apasionado de La Divina Comedia, decidió llenar el palacio con referencias a la obra.

Por ejemplo, la división general del palacio está en tres partes, mientras las nueve bóvedas representan los nueve pasos de iniciación y las nueve jerarquías infernales. Además, su altura es de 100 metros y son 100 los cantos de la obra de Dante, entre otras referencias.

Cada presentación consistirá de 20 imágenes de gran formato acompañadas de talleres en cada lugar, cuyo resultado se habrá de incorporar a la muestra.

El proceso de captar las imágenes estará influenciado por la formación teatral de Figueroa, quien utilizará la metodología del teatro del oprimido para conseguir que cada uno de sus modelos -que serán personas comunes de la calle- logren sacar  “un carácter único asociado a un personaje siniestro el cual habita en el infierno de cada persona¨.

Con este proyecto el artista hace un reconocimiento a la obra de Dante, pero también busca  conectar a los espectadores con la realidad actual y acercar  las nuevas tecnologías al arte clásico. Y sobre todo la exploración interna del infierno de cada cual.

martes 19 de enero de 2010

COMENTARIO: No salen del anclaje “las instituciones culturales”


El Instituto de Literatura Puertorriqueña, que preside el Dr. Ramón Luis Acevedo, anunció recientemente que el Instituto de Literatura Puertorriqueña está en el proceso de considerar la producción periodística publicada durante el año 2009. Para esto convoca a los autores de artículos periodísticos publicados por primera vez durante el año 2009, para que participen en el certamen y aspiren a un premio que podría ser de $5,000.

Mientras por un lado todos cobramos cada vez más conciencia de la importancia y el rol que desempeñan las nuevas tecnologías, el Instituto de Literatura Puertorriqueña sigue anclado en un pasado de papiro y obvia los medios alternativos que divulgan importantes escritos e informaciones. De esa manera relega el valor, incluso periodístico y literario que puedan tener los escritos variados que encontramos en la red cibernética.

Los valores culturales trascienden los adoquines, las vigas de ausubo y las construcciones de mapostería. Cuándo nuestras instituciones –oficialistas, públicas y privadas- van a mirar al futuro. O ni siquiera al futuro, al presente. La historia es fundamental para un país, pero la historia igual se construye día a día.

El Naufragio de las Palabras enfoca sus escritos en el arte contemporáneo y sus hacedores, pero  existen sobre un centenar de espacios cibernéticos producidos en esta Isla, que ofrecen historias, relatos y trabajo que bien podría considerarse periodístico, que resultan esclarecedores y que constituyen nuevas voces refrescantes e informadas en infinidad de temas. Estos no son considerados por entidades como la aquí mencionada, pero en cambio cuentan con los lectores que saben distinguir entre una historia y una Buena historia. Simplemente vean Diálogo Digital, Estruendomudo de Manuel Clavell Carrasquillo, Fractal de Karla Marie Ostolaza, y Quantum de la Cuneta de Eric Álvarez, por mencionar pocos ejemplos.

Para participar del comentado certamen, los artículos deberán estar en el Instituto en o antes del 1 de marzo de 2010 y podrán concursar periodistas puertorriqueños o extranjeros permanentemente domiciliados en Puerto Rico, mientras los artículos de prensa o revista deberán estar escritos en español.

Los trabajos deberán entregarse al Instituto de Literatura (Calle San Francisco 361, Apartamento 1 Primer Piso, Viejo San Juan), con diez copias de cada artículo, en los cuales aparezca el nombre del periodista, el nombre del periódico y la fecha de publicación. Para más información pueden llamar al 787-977-2307. Llamen todos para que sepan que más allá del papel se construye otra historia otro mundo, muchas veces más real.

CONVOCATORIA: Abrazo caribeño por Haití


El Comité Pro Niñez Dominico Haitiana, una organización puertorriqueña que lleva casi una década haciendo trabajo educativo y humanitario en la frontera entre Haití y República Dominicana, y La Respuesta convocan a los artistas visuales a unirse en solidaridad con el pueblo haitiano. Abrazo caribeño por Haití reunirá a un extenso grupo de músicos, teatreros, performeros y artistas visuales con el fin de recaudar fondos para nuestros hermanos y hermanas haitianas. Entre los artistas confirmados se encuentran, Tego Calderón y sus Majaderos, Mima,  Awilda Sterling, Y no había luz, Calle 13, Gisela Rosario, Abey Charrón, Teatro Breve, entre muchos otros.

Extendemos una invitación a todos/as los artistas visuales a donar una pieza (en cualquier medio, tamaño y valor) la cual estará a la venta durante la actividad. Todo lo recaudado será canalizado a través del Comité Pro Niñez Dominico Haitiana. Las piezas no vendidas pasarán a formar parte de un catálogo digital que se distribuirá entre posibles compradores.

Las piezas se estarán recibiendo el jueves, 21 de enero a partir de las 12:oo del mediodía en el local de La Respuesta, Ave. Fernández Juncos esquina Calle del Parque, en Santurce. El horario está aún por confirmarse. El evento multidisciplinario de recaudación de fondos para el pueblo haitiano será en La Respuesta los días 22 y 23 de enero de 2010

Para más información del proyecto y la convocatoria pueden comunicarse con Vanessa Hernández Gracia al 787 412-9498, Melissa Sarthou al 787 307-4686, con el Comité Pro Niñez Dominico Haitiana al 787 361-8383, o a través del correo electrónico: vanessahernandezgracia@gmail.com Además, más información en el blog: http://abrazocaribeno.wordpress.com/


viernes 15 de enero de 2010

RESEÑA: Grande la chiquita

Javier Román

Kristine Serviá

Lillian Nieves

Arnaldo Román

 

El centro curatorial LA 15 cerró el 2009 con una ambiciosa propuesta donde logró reunir a poco más de 50 artistas en la muestra Chiquitolina, con trabajos de pequeño formato en diversos medios. Esto resultó en una pequeña muestra nacional de lo que ocurre en el arte contemporáneo en Puerto Rico, con expresiones que incluyeron pintura, dibujos, objetos, fotografía y vídeo, entre otros. El tema del consumerismo, ya tocado en demasía por los artistas a nivel global, en cambio estuvo efectivamente presente en las piezas más destacadas de esta exposición organizada por José Jorge Román, con una base referencial a las exhibiciones de pequeño formato iniciadas en la Isla hace más de 45 años por Luigi Marrozzinni.

Entre las piezas se puede destacar la propuesta de la artista Lilliam Nieves, quien presentó una lata paa recolectar donativos la cual tenía adherida una estiqueta que la presenta a ella en ropa interior. El texto en la etiqueta busca donativos de las personas para poder realizarse una lipoescultura. Esta pieza será parte de un performance que la artista se propone realizar durante este año. Mediante la ironía, Nieves cuestiona los parámetros de belleza establecidos por los medios de comunicación que constantemente están diciéndole a los consumidores cómo vestirse, como caminar, como hablar, como comer, incluso como amar.

Por su parte, Arnaldo Román presenta el único vídeo presente en la muestra donde también se incluye como personaje central, para denunciar el consumerismo rampante que lleva a las personas a plantearse la aceptación del Yo, a partir de lo que dicta el mercado y demas estructuras sociales. Roman, en su video en blanco y negro, aparece cambiándose una camisa y colocándose una máscara de latex que lo presenta con otro rostro y calvo. Durante la duración del video intenta una y otra vez acomodarse la máscara, mientras su insatisfacción es evidente. Al final se despoja de la máscara pero la insatisfacción sigue presente. En esta pieza entran en contradicción la personalidad, los deseos y la realidad de las personas.

De otro lado, cabe mencionar la pieza de Javier Román, que consistió de un dibujo a carboncillo cuya composición incluyó elementos que también aluden a los patrones de consumo, aunque desde una perspectiva más política. La pieza inluye un texto que lee: ¨El sueño de la nación produce monstruos¨. Por eso vemos el símbolo de la industrialización cementera en la figura de Luis A. Ferré, vemos figuras vampiros, vemos el cordero siempre relajado, y la invasión de Costco, Wal-mart y el anticipo de lo que ocurrirá con Krispy Kream. Del cielo o del infierno, o quizás de ambos lados, la figura siniestra de un Tío Sam que parece colocar y sacar figuras de la isla tablero.

De Kristine Serviá hay dos dibujos de su nueva producción que abordan el tema de la relaciones interpersonales a través de entramados de cables e interconexiones con cajas o archivos, y su distintiva preocupación por el orden. Ya es tiempo de que podamos presenciar una exposición en solitario de Serviá para poder apreciar en un marco amplio la estética y conceptualización de su trabajo.

También pudimos ver obras de Carmen Olmo Terrasa, quien presentó pequeños trabajos de su serie La Capilla, una de las mejores exposiciones de 2008. Se destacan piezas de Roberto Márquez, con sus caricaturescas pinturas que exploran los complejos de las personas, y el trabajo interesante de Edwin Jonathan Torres.

Román, fundador de LA 15, logró con Chiquitolina reunir una muestra representativa del arte contemporáneo local con artistas de distintas generaciones.

sábado 2 de enero de 2010

Reseña: LA MUESTRA DE LA MUESTRA

Omar Velázquez

Isabel Ramírez
(Nota: Es necesario agradecer a la directora del Programa de Artes Plásticas del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Marilú Purcell, y a sus empleados, por abrir las puertas del Arsenal de la Marina Española en medio de sus vacaciones. De esta forma la prensa alternativa de los diferentes espacios culturales que publican en la Internet pudo hacer su recorrido y cada cual realizar sus respective reseñas.)

Como barómetro de la realidad plástica de los últimos dos años, la Muestra Nacional de Artes Plásticas 09 del Instituto de Cultura Puertorriqueña, logra presentar un cuerpo de trabajos variados que en términos generales recoge una visión de mundo más amplia, desarraigada del tradicional discurso nacional e insularista.
Eso no quiere decir que los hacedores del arte contemporáneo estén desapegados del todo de la preocupaciones y realidades inmediatas y cercanas, sino que se arman de discursos más universales para plantearse situaciones -cuando es el caso- que bien ocurren en la Isla y en otros lugares.
La pintura como medio tradicional conserva el predominio en esta muestra donde participan 111 artistas de cuatro generaciones, pero encontramos también trabajos en fotografía, vídeo, instalaciones y performance. También hay esculturas, aunque son las menos.
En cuanto a la calidad de las piezas, los colores son varios. Unas apuestan al dominio de las técnicas pictóricas y del dibujo a través de propuestas figurativas (que abarcan variedades estilísticas que van desde la pintura expresionista, hasta el arte pop y el graffiti, entre otros), mientras otros exploran sus ideas desde la abstracción. Las propuestas que podríamos enmarcar en el arte conceptual ofrecen una gran dosis.
El humor y la ironía, y el convite a la reflexión se hacen sentir con frecuencia.
Una de las piezas de más impacto es la instalación ¨De lo más inofensivo¨, de la joven artista Isabel Ramírez (ver reseña del Naufragio, junio 2009). En esta se presenta la imagen de una niña sobre un armazón colgante de madera, y en una esquina en el suelo una montaña de pequeños troncos de madera cubren un cuerpo. Cuando el espectador se acerca a la pieza se activan en el vacío las risas de una niña. Ramírez explora la niñez desde un lugar incómodo, incluso doloroso. Logra la artista una pieza efectiva en términos conceptuales y de espacio, que ya habíamos visto durante su primera exposición en la Galeria 356 en mayo de 2009.
De otro lado, también resultan efectivas las pinturas de gran formato de Nathan Budoff, que recogen una cantidad de signos para relatarnos algunas historias en las piezas ¨Television Angels on the Lookout for Free Spirit¨, y en ¨Amores difíciles¨, con el matrimonio Clinton como eje central.
Cabe mencionar la escultura ¨Cannibal Duck¨ de Edwin Jonathan Torres, donde confonta lo grotesco mediante la presentación de figuras como son el Pato Donald y un payaso. El artista coloca al Pato Donald sentado sobre la cabeza de un payaso al que se está comiendo. Un poco hace recordar las coloridas esculturas del artista holandés Folkert de Jong.
La pieza instalación de Omar Velázquez, ¨Misifú¨ logra destacarse no sólo por su tamaño, sino por la amalgama de objetos recolectados y reordenados para confeccionar el imaginario de los desamparados que llevan a cuesta, no sólo el peso de su vida presente, sino el peso de lo que tuvieron o no antes de terminar en las calles. (Ver entrevista a Velázquez en el proyecto del Naufragio, 10CONTEMPO)
Mientras la obra de Dhara Rivera, ¨Homenaje al Pterocarpus¨, una instalación documentativa, resulta la pieza que incuye performance mejor documentada de la muestra.
La presente muestra ha sido un parto doloroso en medio de los recortes y las limitaciones con las que cuenta no sólo el ICP, sino el Programa de Artes Plásticas dirigido por Marilú Purcell. Al final, ha valido la pena, a pesar de los señalamientos que se le puedan hacer.
Es una muestra con varias figuras conocidas y de trayectoria en la plástica isleña, y con nombres menos conocidos, pero no por esto de menos monta. Luego de todo, de eso se trata, de proyectar la actividad plástica de los últimos años y sus creadores. Ahí están los que mantienen la escena viva, con un escaso presupuesto, los autogestores, los que deciden mantener su producción sin el apoyo de las estructuras tradicionales del arte. Ese es uno de los principales signos de esta muestra.