jueves 25 de junio de 2009

Perfil: Radamés Figueroa


Radamés ¨Juni¨ Figueroa: de lo informal a lo formal
Al fondo, en la última mesa de la esquina en La Sombrilla Rosa, exactamente frente a un mural grafitero de Sofia Maldonado, está sentado Radamés ¨Juni¨ Figueroa. El joven artista frecuenta este bar sanjuanero de ensordecedora música, donde se siente cómodo para hablar de su trabajo.
Los contrastes marcan su personalidad y su obra. De aspecto relajado e informal, por momentos se mueve al ritmo de la música punk-rock y tan pronto escucha a su interlocutor se detiene. Esta es la cita para indagar en la expresión de su trabajo, que en apariencia parece simple.
Mientras otros artistas de su generación le dan la espalda a la pintura y le apuestan a medios en boga como el vídeo y la fotografía digital, Figueroa, quien estudió pintura en la Escuela de Artes Plásticas de San Juan, no deja de presentar una obra contemporánea pero siempre con el referente al formalismo de este medio.
El diálogo con la pintura tiene un sitial importante en su trabajo y aunque utiliza con frecuencia los ¨ready made¨, estos le sirven de pretexto para regresar a los pigmentos sobre la tela. Tales objetos manipulados y recontextualizados son motivos de otros cuadros o como acompañantes-extremidades de algunas piezas.
Ese es el caso del ¨Espanta polvo¨, una obra de gran formato que muestra a un hombre con capa, y que fuera presentada recientemente en Galería 356. El individuo -inspirado en sí- lleva una camiseta con la imagen de una calavera, unos calzoncillos floreados y unas medias, que esta vez son reales, las cuales comienzan en el cuadro y terminan en el suelo. La capa alude al periodo clásico, cuando los caballeros las cargaban como parte de su atuendo, pero llevan púas de metal.
Sobre esto, Figueroa -natural de Bayamón- explica que su trabajo muestra un constante referente a la historia a través de objetos o símbolos, con un lenguaje irónico y buslesco, pero enmarcado en la contemporaneidad y las sub culturas. Igual ocurre con la pieza que le mereció el primer premio del Certamen Joven de Oriental 2009, donde presentó la pintura de un índigena que lleva zapatillas de correr.
Aunque utiliza variados medios, siempre prevalece la pintura. ¨Es un reto mantenerse pintando en una época en que le tecnología domina todo. No debería morir la pintura¨, destaca el artista, quien ha logrado presentar su trabajo en y fuera de Puerto Rico, y forma parte de la cooperativa de artistas del curador Pablo León de la Barra, que lleva proyectos en diferentes partes del mundo.
En términos generales su obra nace de la calle, de sus continuas caminatas o visitas a sus amigos, principalmente músicos de bandas alternativas que van de parada en parada por todas partes. En ese sentido admite la influencia del artista belga Francis Alys, quien ha desarrollado una obra a partir de sus experiencias de caminante por diversas ciudades.
Hace algún tiempo Figueroa comenzó a utilizar en instalaciones y pinturas calzado deportivo (tenis) que presenta como tiestos con plantas sembradas. Dice que esto también es el producto de sus caminatas, al ver que la personas utilizan cualquier objeto para improvisar envases de siembra o cambiarles su función original para cubrir una necesidad inmediata.

¨Siempre está la estética que se nota viene de la misma idea, una estética simple. Yo como artista no puedo pensar en obras de arte que resulten caras y trato de bregar con lo que me es accesible y luego lo combino con la historia del arte¨, explica.
Comenta que al ver su obra, las personas ¨se divierten y se rien, le encuentran esa parte irónica¨ o se identifican, como ocurrió durante la pasada feria de arte Circa Puerto Rico 2009, donde presentó ¨Fuente¨, una instalación cuyo nombre hace referencia a ¨Fountain¨ de Duchamp. Su fuente tropical con licor tenía insertado un coco en el medio desde donde brotaba la bebida.
Trabajos anteriores de Figueroa incluyen unos murales pintados sobre techos de casas en el sector La Perla en el Viejo San Juan, los cuales pueden apreciarse desde las calle altas. Allí pintó dos murales con motivo de piel de animales, un proyecto que espera sea continuado por otros artistas con sus diversos lenguajes.

Entre sus planes están realizar trabajos que incluyan la música de una manera más concreta y no como referente a través de símbolos como lo ha hecho hasta ahora.
¨Me interesa continuar trabajando en mis ideas y organizar proyectos, mezclar la música, la ropa y todo con una estética de la subcultura punk¨, indica el artista, quien ha diseñado camisetas que han sido utilizadas por amigos músicos para sus presentaciones.
Se confiesa admirador de Duchamp, de su amigo José Lerma -quien se abre paso en el mundo del arte fuera de la Isla- y del arte que se hace en Latinoamérica. Pero sobre todo, de Alys.
Y aunque sigue la cultura punk, se siente influenciado por los situacionistas (aunque su trabajo no necesariamente resulta político) y admira el graffiti, regresa a lo formal y se muestra conservador. Rechaza que exista cabida para todas las manifestaciones en lo espaciones tradicionales para el arte y por eso le desagrada que el graffiti se saque de su contexto de la calle y se coloque en galerías. ¨Soy bastante formal dentro de la estética callejera. Lo bonito del graffiti es el acto anárquico¨.
Figueroa describe el arte ¨como un estilo de vida, un vehículo que el ser humano puede utilizar para compartir ideas, muchas veces utópicas, a veces funcionan , otras no, y para dejar saber que existimos¨.

martes 23 de junio de 2009

NOTICIA



Documentado el trabajo creativo de la Isla en Paraguay

El proyecto ¨Performance en cartón¨, del artista sueco Henrik Hedinge, finalmente fue presentado en la Decimoquinta Feria del Libro de Asunción en Paraguay el pasado fin de semana e incluyó la historia ¨Rafael Vargas Bernard: en las fronteras del límite¨, documentada por Carlos Antonio Otero como parte del proyecto 10CONTEMPO.
El proyecto de Hedinge consiste de la recopilación de escritos de diferentes países relacionados al performance y publicados de manera artesanal en ediciones limitadas de 20 ejemplares. Se trata de una iniciativa de difusión de las diferentes expresiones contemporaneas del performance, y esta vez constituyó la primera publicación sobre el tema en Paraguay.
Además de la historia sobre Vargas Bernard, hubo participación de escritos de Birmania, Argentina, Perú, Brazil, Paraguay y España. La realización del libro y su presentación constituyen un acto de performance del proyecto sin fines de lucro.
El libro fue realizado por la editorial alternativa Eloísa Cartonera, una cooperativa ubicada en el barrio de la Boca en Buenos Aires, que edita libros con tapas de cartón, que son comprados a los cartoneros que recogen este material en las calles de Argentina. Estas cooperativas de editoriales cartoneras existen en diferentes comunidades marginadas en varios países latinoamericanos, que toman acción para desarrollar trabajos creativos al margen de las ayudas del estado. En el caso de Eloíza Cartonera ya ha publicado cerca de 200 títulos de escritores emergentes y conocidos que han decidido apoyar de alguna manera el proyecto. ¨Performance en cartón¨ presenta coloridas cubiertas pintadas a mano por las personas de las comunidades de la editorial, por lo que cada una es diferente.
Posiblemente el libro -como parte de un esfuerzo de intercambio cultural- sea editado en diferentes países como México, Peru y Argentina, entre otros, bajo el mismo concepto de colaboración con editoriales cartoneras. No se descarta seguir la presentación de ¨Performance en cartón¨en Puerto Rico, lo cual informaremos más adelante.
El proyecto 10CONTEMPO es una iniciativa de El Naufragio de la Palabras, que consistió de la visita a los talleres de 10 artistas contemporáneos, puertorriqueños, para documentar su trabajo, proceso creativo y su visión del arte contemporáneo.

martes 16 de junio de 2009

PERFIL - LA 15


LA 15 también es arte
Casi dos años antes de que el gobierno anunciara su proyecto para impulsar la actividad cultural de Barrio Obrero a La 15 -con el reparto de varios millones de dólares a instituciones oficiales que dependen de la asistencia estatal para subsistir-, el artista Jose Jorge Román ya había comenzado a convidar personas hasta ese lugar de gente común y ambiente inhóspito para tantos.
El punto de encuentro -para sorpresa de muchos- citaba una vieja estructura a uno de los extremos de la Calle Cerra en Santurce, la misma por donde transitan a distintas horas la gente del barrio, adictos y travestis, entre otros.
Iniciado su proyecto junto a otros amigos y ahora él solo a su cargo, le bautizaron LA 15, un espacio de 11´X19´ y con techo de 11´ donde se presentan proyectos curatoriales de arte, de artistas con trayectoria y emergentes. Hasta ahora suman seis las muestras presentadas y van tomando forma varios proyectos en este particular sitio, que en el pasado ocupara La Casa del Boxeador.
¨Esto es un lugar abierto a nuevas propuestas, plural, y le da la bienvenida a artistas jóvenes¨, describe Román, quien se desempeña como profesor en la Universidad de Puerto Rico en Cayey, y además tiene en su hoja de trabajo haber realizado una de las obras de arte público de mayor extensión en la Isla. Él es el creador del mural ¨2112¨ que cubre gran parte de las paredes laterales a lo largo del Expreso Baldorioty de Castro.
LA 15 es un espacio sencillo de paredes blancas, donde parte de la acera y la calle vecinal se convierten en el vestíbulo al aire libre en cada actividad. El techo sólo guarece las obras de arte, mientras la trastienda del lugar sirve de taller particular para el artista egresado de la Escuela de Artes Plásticas en el Viejo San Juan.
Acabado de culminar sus acostumbradas corridas en bicicleta, Román recibe a El Naufragio de las Palabras en LA 15, toma su bebida energizante y mientras muestra el lugar, de fondo se escuchan algunos de los éxitos de la inmortal banda de Led Zeppelin, que surgiera a finales de los 60, probablemente cercana a la fecha de su nacimiento.
¨Aspiro a que en algún momento también se puedan presentar muestras de grandes artistas como Julio Rosado del Valle¨, señala el artista multidisciplinario, quien posee un grado de maestría en museología y ya ha hecho suya esta comunidad santurcina de contrastes .
José Jorge Román frente a una de las piezas expuestas en LA 15
Román no participa de las asignaciones de fondos que repartió el gobierno hace unas semanas como parte de su proyecto para revitalizar la zona, pero hasta ahora eso no ha limitado su gestión cultural y la promoción del arte contemporáneo desde la Calle Cerra.
Aunque está conciente de que no se puede depender de las ayudas gubernamentales para sostener proyectos culturales, tampoco las rechaza. Dice que lo importante es saber hacer las cosas y el compromiso que haya en cada gestión.
Como un lugar de convergencia e integración, el artista también aspira a que ¨vinieran los grandes mandatarios a las exhibiciones¨ e identificaran el compromiso del espacio con las manifestaciones artísticas. El público frecuente de LA 15 incluye artistas, algunos coleccionistas, y personas interesadas en las artes, aunque por su cercanía a la calle cualquier transeúnte se siente invitado y no vacila en entrar.
Román también quiere romper con las estructuras tradicionales de los espacios de exhibición y las galerías, y comenta que su interés es que se presenten trabajos que tienen los artistas y que nunca se han presentado, sin importar la fecha de realización. Dice que las galerías ¨siempre piden trabajo fresco¨ como si lo hecho en otro momento no tuviese mérito y valor. ¨Las obras no caducan ni se hacen con fecha de expiración¨, sentencia.
Próximamente podría presentarse una muestra de artistas mujeres que deberá incluir el trabajo de creadoras establecidas y emergentes, para establecer un diálogo entre variadas propuestas desde la óptica femenina, sin que necesariamente consista de trabajos basados en el tema de género.
¨Aquí lo importante es seguir desarrollando proyectos colaborativos y descentralizar los poderes tradicionales¨, añade.
Tras compartir algunos proyectos, de los cuales prefiere no hacer públicos por el momento, la amena conversación en ese espacio de posibilidades plásticas está por concluir, mientras Román sigue enfocado en sus gestiones en LA 15 y, de fondo, Robert Plant creo que lanza los últimos estribillos de ¨Over the hills and far away¨.

Instalación de Radamés ¨Junni¨ Figueroa, en pasillo externo de LA 15.

domingo 14 de junio de 2009

RESEÑA

De la infancia ¨y esas historias¨
Quién no ha escuchado la insípida frase: ¨El futuro es de los niños¨. ¿Y mientras tanto, qué? ¿O es que en lo que llega ese futuro, que no sabemos si es dentro de un minuto o al cabo de 100 años, no le queda más nada a los menores de edad que resignarse a la vulnerabilidad de la infancia sin voz ni voto?
Por esa línea nos lleva la artista Isabel Ramírez Pagán en su primera exposición individual en Galería 356, ¨Ingenuos faltos de saber¨, en donde nos presenta una variada muestra que incluye dibujo, pintura, instalación y objetos. La muestra inauguró el pasado 28 de mayo.
Ramírez Pagán, egresada de la Universidad de Puerto Rico, rescata personajes infantiles, principalmente niñas, y las coloca un pie al frente para que nos cuenten sus vivencias. Estos personajes no necesitan hablar, con sólo observar sus rostros y su lenguaje corporal empezamos el diálogo.
La artista, con su amplio dominio del dibujo reduce en un trazo limpio, sin adornos, la comunicación efectiva de sus ideas. Primero vemos en ¨De lo más inofensivo¨ a una niña absorta -se le ha ido el mundo- casi encarnando la figura del hijo del presidente John F. Kennedy, tal y como lo vimos en aquella fotografía durante los actos fúnebres tras el asesinato de su padre. De igual manera, la niña habita un espacio ajeno e incomprensible, que la lesiona, y su cuerpo la delata. Pero su intención no es ocultarlo, así es la ingenuidad.
Esta pieza consiste de un dibujo sobre papel de arroz recortado y adherido a un armazón de madera que cuelga del techo, técnica que la artista repite en otros piezas, aunque no necesarimente presente las demás colgando.
Muy cerca, una montaña de pedazos de madera del bosque ocultan el cuerpo de otra niña, esta vez sólo le vemos la cabellera. ¿Estará jugando a las escondidas? ¿O, es el cuerpo inerte tras la decisión funesta de un adulto quien no le reconoció voz ni voto, que entendió que el presente no es de los niños? Ramírez Pagán juega con la ironía y con su doble lectura nos propone relatos de fuerte contenido.
Sobresalen una serie en pequeño formato sobre madera cubierta de gesso con pequeños dibujos y maquillaje, titulada ¨De juegos y extravíos¨. Estos son niñas que pululan sin sentido en un lugar que no las acoje. La artista también presenta un montaje de pequeñas piezas en madera con dibujos de niñas, formando una caja rompecabezas, con esa sensación de encerramiento, o escondidas, o quien sabe.
Una pintura de gran formato muestra otro personaje femenino menor de edad -en óleo y resinas- en colores ocres que casi sugiere una plegaria, un pedido de ayuda.
En definitiva, Ramírez Pagán presenta una muestra pequeña pero contundente, de una belleza poética y una carga sicológica dolorosa.


Los ¨Ready, Ready Made¨ de Figueroa


Galería 356 presentó la misma noche un segundo ¨Mini-Solo Show¨, esta vez a cargo del artista Radamés ¨Juni¨ Figueroa, quien aborda el sarcasmo sin miramientos estéticos tradicionales y que ha llamado ¨Ready, Ready Made¨, con pinturas de mediano y gran formato e instalación.
Figueroa, quien estudió en la Escuela de Artes Plásticas, alude al ready made en su estado natural como objeto utilizado en sus piezas pinturas e instalaciones, o como objeto representado en sus pinturas. Incluso, se incluye como ¨ready made¨ representado en una de sus obras.
El artista propone un trabajo no siempre fácil de digerir -y en ocasiones se podría decir que hasta chocante-. Sólo precisa de torearlo un poco para entenderlo y percatarse de su intención. Nada es accidental.
Incorpora objetos a sus piezas proveyéndoles otra dimensión, y utiliza colores de marcados contrastes. Figueroa dialoga con lo cotidiano tal cual, por eso nos enseña la ropa tendida de una manera casi pública, distintivo de ciertos sectores en desventaja económica y social, y por eso el calzado básico -las tenis- siempre están presentes. Dicho calzado lo recontextualiza al mostrarlo como macetas para cultivar plantas en una de sus instalaciones. Y ¿qué nos dice? Que se puede germinal y crecer donde sea, que como indica el dicho popular: ¨de cualquier nube sale un chubasco¨.
Su trabajo, en parte, alude a la llamada ¨bad painting¨ de finales de los 70 en Nueva York, y que surge en contra del arte minimal y conceptual. Este tipo de pintura alude con frecuencia a las sub culturas y está en clara oposición al llamado ¨buen gusto¨.
Uno de sus propulsores fue el pintor y cineasta neoyorquino Julian Schnabel, quien realizo la película Basquiat.

viernes 12 de junio de 2009

Desde la Diáspora: Angel Otero


Angel Otero: Memoria, narración y concepto
Los artistas precisan de cierta sensibilidad para ver más allá de lo que el ojo común puede percibir. De esta manera un simple trazo puede convertirse en una experiencia cargada de significados, referentes históricos y enmarcada en un transfondo conceptual complejo que puede maravillar a muchos.
De ahí parte el acercamiento de Angel Otero con el arte, a quien el dibujo que realizara una vecina del popular personaje Hello Kitty, cuando él apenas tenía siete años, lo conmovió de tal manera y lo llevó poco a poco a convertirse en el artista plástico que es hoy, con una carrera que empieza a despegar con buen ritmo en Estados Unidos y otros países.
En agenda tiene importantes presentaciones y bajo el brazo carga la beca de $150,000 de la Leonore Annenberg in the Performing Arts Foundation Scholarship que recibió recientemente para continuar estudios postgraduados durante dos años.
Sobre su experiencia inicial con el arte, Otero le comenta a El Naufragio de las Palabras que ¨en aquel entonces nunca lo tomé como algo que se llamara ´arte´ sino un proceso con el que me obsesioné y que llevaba al más grande sentimiento de perfección. Algo tan mágico y poderoso que me parecía increíble… luego de dibujar ´Hello Kitty´ más de cientos de veces busqué nuevos retos y pasé a otras caricaturas, luego superhéroes, hasta llegar a dibujar a mi familia, mi hogar, etc…¨.
Hace poco más de un mes el artista de 27 años obtuvo una maestría en el Art Institute of Chicago, a donde se trasladó tras completar un bachiller en humanidades en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Aunque su familia lo instaba a estudiar arquitectura, a escondidas dirigió sus estudios hacia las artes plásticas con una concentración en pintura.
Es de los que piensa que no podría hacer otra cosa y dice que el arte ¨es el permiso de traer a la realidad lo irreal… tengo permiso a decir tanto y de tantas formas que se convierte en una obsesión que no te deja dormir… tu mente grita tanto arte que la única manera de callarle es haciendo las ideas que te dicta formalmente¨.
En cuanto a su trabajo, se confiesa tener un enfoque más personal que social, por eso ¨busco poder lograr esa satisfacción entre el resultado de la idea principal y el resultado final¨ de la pieza de arte.
¨Mi trabajo es muy personal, es una mezcla de memoria, narrativa y concepto, donde en todo momento lo que se está llevando a cabo es una confrontación entre yo y mis memorias… donde las mismas se alteran, realteran y re-re-alteran hasta llegar a un resultado sorpresa¨, destaca Otero, y añade que ¨hay mucho juego con el destino en el proceso, donde busco que visualmente los accidentes ocurridos en la obra sean expuestos formalmente como parte de esa confrontación¨.
Sin embargo, aclara que no busca crear algo ¨que sea tan personal que el espactador no pueda entrar sino algo personal que busca colocarse en algo universal donde exista un tipo de relación entre el espectador y la pieza. Antes de lograr algo con una estética de ´belleza´ busco situar un problema entre obra espectador y artista; creo que cuando se plantea la pregunta de quién está bien y quién está mal cuando se está frente a una obra es un resultado positivo de lo que el arte debe crear¨.



Para realizar sus piezas, Otero utiliza diversos materiales desde los tradicionales como el óleo, pero también experimenta con diversos tipos de pinturas, madera, telas, impresiones, porcelana, silicona, metales y papel, entre otros. ¨Todo pasa por un proceso de manipulación, y/o alteración hasta convertirlo en algo más mio. Estoy en este momento experimentando con el vídeo queriendo incorporar la plástica en proyecciones… literalmente¨.
Al pensar en la aceptación y el reconocimiento que está recibiendo su trabajo fuera de Puerto Rico, Otero reflexiona sobre sus aspiraciones y menciona que ¨me gusta ser ambicioso y ver cuánto puedo estirar mi mente e imaginación y me encanta tratar de romper con los esquemas de que alguna pieza que tenga en mi mente es imposible de recrear¨.
¨Quiero llegar lejos… bien lejos… literalmente y simbólicamente. Pero me funciona más pensar dónde estaba y caminar, caminar y caminar… no creo que quiera saber hasta dónde quiero llegar… Por ahora sólo quiero seguir caminando¨, manifiesta.
A la pregunta de cuáles son sus referentes en su trabajo, lo primero que dice es ¨mi abuela¨. De hecho, algunas de sus pinturas están basadas en las mesas hogareñas que preparaba su abuela con manteles bordados y flores, elementos muy presentes en sus piezas más recientes.
Justo ahí está el punto de encuentro de lo personal y la memoria rescatada en cada elemento presentado en sus obras. Son las flores abstractas, en ocasiones postimpresionistas, en un entorno a veces surrealista, -algunas realizadas con papel de aluminio- que dan muestras de que alguna vez tuvieron mejor vida. Son los pedazos de tela u otros materiales que incluso a veces se salen de la pieza y terminan en otro espacio. Por eso hay un juego de lo real con lo irreal en la obra de Otero, que se nos presenta como dos realidades sacadas de un mismo entorno pero cohabitando lugares distintos a la vez. Algunas de sus piezas discurren entre la pintura y la instalación. La fuerza de las profundidades, el color y las texturas crean imágenes difíciles de pasar por alto.
Aunque menciona como referente principal a su abuela, no podemos dejar de pensar en algunas de las flores de Van Gogh. Y como le escribiera este a su hermano Théo cuando concluyó sus serie de girasoles: "Verás que estas telas entran por los ojos. Pero te aconsejaría que las guardaras para ti (...). Es esa clase de pintura de aspecto un poco cambiante, que se va enriqueciendo cuanto más la miras". Igual ocurre con las piezas de Otero, aunque en un contexto contemporáneo.

Al presente, el joven artista trabaja en diferentes proyectos entre lo bidimensional y tridimensional. ¨Así como trabajo en alguna pintura gigante a la vez estoy moldeando una porcelana que va adjunta a alguna silla que va en la pared y que se extiende por el piso o el techo¨, explica entre risas.
Mientras tanto se prepara para su primera presentación en solitario en la feria de Art Basel en Miami con la galería Kavi Gupta en diciembre próximo. ¨Quiero buscar las críticas de los críticos y la reacción del mundo del arte hacia lo que yo hago. Creo que será bien importante para mi¨, explica. Actualmente participa en una colectiva en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y proximamente participará en otra en Islas Canarias.
Participó en la pasada edición de la feria de arte ARCO en Madrid, donde todas sus piezas se vendieron el primer día, e igual ocurrió durante la reciente feria CIRCA en Puerto Rico.
Otero confía en su trabajo aunque reconoce que el arte contemporáneo ¨es muy abarcador y es muy competitivo¨. ¨Los tiempos cambian y el ser humano por naturaleza busca cada día cuál será su nueva experiencia. Y el arte busca eso cada día, qué nueva experiencia recrearle al mundo, qué el mundo necesita hoy de nosotros... tratando siempre de que sea una con el fin de hacer un mundo mejor… supongo¨.
Ya con algunos años establecido en Chicago y próximamente podría dirigirse a Nueva York, opina que en Puerto Rico hay mucho talento pero falta reenfoque. ¨Creo que el factor de que muchas de las instituciones tengan un carácter conservador crea en muchos jóvenes no conocer las posibilidades que tienen para ejercer su práctica… las mentes se quedan un poco cerradas, hay que viajar, leer mucho, buscar, leer y preguntarse¨.
¨Cuando trabajen no busquen estar en esa zona cómoda o segura… sino busca tu zona incómoda y confróntala y el resultado será de mucho más provecho. Hay que leer mucho de arte, los artistas vivos y muertos, del arte de antes pero más aún del de ahora… hay mucho pasando allá afuera y hay que saber antes de salir¨.

lunes 8 de junio de 2009

RESEÑA - Acciones en el 210

Sin Título, 2009
Vídeo performance - Vanessa Hernández y Rafael Miranda
Edición: Ariel Annexy Labault
Foto: Abdiel Segarra
De la acción a la acción
Han hecho su primera parada este pasado jueves en un antiguo local colonial, que tuvo como último inquilino a un restaurante de pollos asados. El 210 de la calle San Francisco en el Viejo San Juan ahora lo ocupan La Nómada.
Se trata de un colectivo de artistas de las acciones liderados por la artista y profesora Vanessa Hernández Gracia, quienes esta vez nos servirán variados ¨platos¨, de a poco cada jueves durante cuatro semanas.
Sobre la mesa del primer jueves estaba colocada toda la documentación que, en parte, sirvió de punto de partida para la confección del ¨menú¨. Los ingredientes consistieron de viejas y destacadas acciones realizadas por artistas reconocidos, pero esta vez llevadas a cabo en un contexto diferente, amen de la contemporaneidad. El propósito, según Hernández, es provocar un acercamiento a propuestas históricas y explorar el tratamiento corporal que le imparte cada artista.
A la mesa documental, le siguió el registro visual de la acción de la artista Marielis Castro, basada en la pieza ¨Einhorn¨, que hiciera en los 70 la artista alemana Rebecca Horn (1944). Castro le llamó ¨El Delta¨ y ha recorrido un valle de Arecibo con enormes alas doradas, y con sus movimientos ha relatado una historia mitológica. Así consta en una serie de 28 fotografías blanco y negro de altos contrastes donde su cuerpo se confunde con el paisaje y el centelleo del sol sobre sus alas doradas. El resultado es una compilación de buenas fotografías sobre la experimentación corporal de la artista.
De otra parte, al fondo del desaparecido restaurante un monitor nos presenta el largo paseo que han dado Hernández y el artista Rafael Miranda por la Milla de Oro en Hato Rey, el Cantón Mall en Bayamón y por Río Piedras, cadena en cuello y a cuatro patas. Esta acción tuvo su origen en la realizada por los artistas Valie Export (Austria, 1940) y el ruso Peter Weibel (Antigua Unión Soviética, 1944), el cual hicieron en Viena en 1968. La pieza original se llamó ¨From the Portfolio of Doggishness¨.
Hernández paseó a Miranda como si fuese su perro (y luego intercambiaron los roles) mientras las reacciones de los espectadores iban desde total indiferencia en la zona bancaria, hasta fuertes frases sexistas en Bayamón. Ambos experimentaron el dominio del otro reducido a la experiencia animal, sin opciones reales más allá de los designios del amo.
Esta acción, donde además se demuestra el esfuerzo físico de los artista, casi plantea una radiografía sociológica del puertorriqueño actual, según su estrata social y económica, (ya sea ésta real o en apariencia).
Esta acción es parte de los innumerables performances hechos por los artistas del llamado ¨accionismo vienés¨ en los 60, movimiento caracterizado por el rechazo del arte tradicional. Dichos trabajos utilizaban principalmente el cuerpo como elemento fundamental del planteamiento artístico, que muchas veces resultaba grotesco y violento.
Cada siguiente jueves de junio se añadirán nuevas acciones y los visitantes podrán disfrutar del trabajo de otros artistas como Fernando Pintado y Aracelis Pino. La cita es de 7:00 p.m. a 10:00 p.m.

lunes 1 de junio de 2009

RESEÑA

En la trastienda del Paraíso
Proyecto de Ricardo Morales Hernández
¨Tiene que haber un Paraíso¨, dice Ricardo Morales Hernández. Es una afirmación que parece utópica en boca de un joven artista que ¨para nada¨ se define religioso.
Sobre eso y otras cosas trata ¨BRÈVE HISTOIRE DE L'ESPRIT SAINT: TOME PREMIER¨, su propuesta en solitario como parte de una residencia en el espacio ÁREA en Caguas. En ésta, precisamente el artista propone la idea de ese paraíso a dónde iremos a morar, quien sabe si los buenos y también los malos.
Morales Hernández, en cuyo proyecto abarca desde la pintura mural, el collage, el dibujo y la instalación, parte del cuestionamiento sobre cuál es nuestra necesidad espiritual y cómo puede suplirse. Él explica que con el presente trabajo ¨evalua la idea del Dios irreconocible e inaccesible que planteaban los racionalistas franceses¨.
Mientras en la literatura el poeta inglés John Milton (1608-1674) nos hablaba del paraíso perdido en su poema de igual nombre, y mucho antes el renacentista pintor veneciano Tintoretto (1518-1594) nos mostraba ¨El Paraíso¨ que decoraba el Consejo de Palacio Ducal en Venecia, Morales Hernández trabajó durante algún tiempo en su concepción contemporánea de ese Edén.
De esta manera, se propuso confrontar al público con la idea en desuso del también llamado ¨Jardín de las delicias¨, corrompido por Adán y Eva. Pero su trabajo no se limita al Paraíso como lugar placentero de exhuberante paisaje, sino que rebusca en la historia y desempolva las mentiras heredadas (como parte de políticas de estado y religiosas conducentes a la manipulación) que significaron gozo para unos y sangre para otros en ese camino para alcanzar la tierra prometida.

¨Mi jardín de las delicias¨
Así, nos encontramos primero con una serie de collage en pequeño formato con imágenes de personas, pedazos de textos, unos tapados, otros desvelados, donde Morales Hernández juega con ¨símbolos¨ para plantear su comentario.
En conversación con El Naufragio de las Palabras, el artista destaca que su idea es la de un gobierno regido por un ente espiritual, que en consecuencia convertiría este espacio terrenal en el gran Paraíso. En ese sentido señala a la figura carnal como la que corrompe la posibilidad de un lugar mejor cuando está en el plano de líder.
Una de las piezas ¨Ink and blood¨, consiste de un mural de frondosas enredaderas -blanco, negro y rojo- que sugiere el lugar soñado, pero igual prevalece el caos. Al igual que en las pieza ¨Canto de las heridas¨ (tinta y lápiz sobre papel) y ¨El jardín de mis delicias¨ (carbón sobre pared e instalación), sobresale la destreza del artista para el dibujo. En ¨El jardín de mis delicias¨ crea personajes de ambos sexos, animales, vegetación, riachuelos y la figura del ente espiritual.
Otras tres instalaciones se añaden a la muestra, acompañadas de dibujos, pintura, objetos, tierra y plantas, entre otros elementos, cargadas de referentes históricos y culturales. Por tanto, la investigación documental e historiográfica como parte del proceso conceptual es notable en la muestra. El artista señala que ¨las piezas Music & Martys (instalación) así como Ink & Blood (mural) dan a conocer para mí el precio de exponer y tratar con la verdad, evidenciando en diagramas cifras y sucesos de muertos por la exposicíon de la idea de un reino celestial o un gobierno de Dios. Ideal que defendieron hasta la muerte sin poder arrebatar su tesoro. Musicalmente adaptamos algunas notaciones del coro del Mesías de Handel sobre los diagramas como si el pentagrama fuese la línea del tiempo y cada nota un suceso¨.


¨Music and Martys¨
Morales Hernández produce un arte visualmente atractivo que requiere de pensamiento y conocimiento para su comprensión cabal.
Este es el tipo de propuesta contemporánea que no recuerdo haber visto en ninguno de los museos de Puerto Rico en mucho tiempo. En el proyecto de Morales Hernández hay política, religión, filosofía, denuncia, hay ideas, al margen de los clichés y de los ¨discursitos¨ plásticos que abundan por ahí. El trabajo físico y mental (y por su supuesto el talento) del artista quedaron muy presente.